Vialidad

Finaliza la instalación de iluminación en los accesos a la balsa de San Gregorio

La Dirección Nacional de Vialidad se encuentra finalizando los trabajos de instalación de iluminación en los caminos de acceso a la balsa de San Gregorio, una intervención que permitirá mejorar las condiciones de seguridad y circulación en ambas márgenes del río, que hasta ahora contaba con recursos de iluminación muy limitados.
Balsa San Gregorio de Polanco

La obra surgió a partir de una solicitud vinculada al funcionamiento de la balsa y comprende la iluminación de los accesos ubicados sobre la Ruta 43 y las calles próximas a las zonas de embarque y desembarque. Los trabajos, a cargo de la empresa Cablex, representan una inversión de USD 49.550 más IVA.

En la margen norte del río, ubicada en el departamento de Tacuarembó, se instalaron siete columnas y diez luminarias. La intervención comprende 180 metros sobre la Ruta 43 y otros 100 metros sobre calle Del Éxodo. En este sector se implementó un sistema de iluminación convencional, con alimentación eléctrica a 230 V.

Por su parte, en la margen sur, en Durazno, se instalaron seis columnas y ocho luminarias solares autónomas, destinadas a iluminar 150 metros sobre la Ruta 43. El sistema funciona íntegramente con energía solar y también se incorporó electrificación autónoma para la casilla de control.

Un servicio que mantiene su importancia

Juan Pimienta, encargado de la balsa y funcionario de la Dirección Nacional de Hidrografía con 32 años de trabajo en el lugar, explicó que la necesidad de contar con una iluminación adecuada se volvió especialmente importante cuando el horario del servicio se extendió más allá de las horas de luz natural. 

“Actualmente, el servicio de balsa comienza su horario de funcionamiento a las 06.45 y se extiende hasta las 21.15 horas, sin interrupciones, por lo que una parte de la jornada se desarrolla en condiciones de baja luminosidad”.

Pimienta recuerda que durante mucho tiempo el servicio funcionó prácticamente con la luz disponible en cada momento. “Trabajamos con luz precaria de toda la vida, un candil a querosén, a gasoil. Después salieron las solares y esa es la que usamos hoy”. A eso se sumaban la luz del propio barco y las linternas para poder realizar las tareas durante la noche.

Aunque la inauguración del puente de Picada de Oribe modificó la circulación, especialmente la del transporte pesado, la balsa de San Gregorio continúa siendo utilizada por vehículos livianos y camionetas. La capacidad permite transportar vehículos de hasta 10.000 kilos y actualmente se realizan aproximadamente 60 viajes diarios.

El servicio de la balsa continúa siendo fundamental para quienes se trasladan hacia las zonas rurales por motivos laborales. Según explica el encargado, es habitual que trabajadores de campaña crucen los lunes para comenzar su semana de trabajo y regresen los viernes. 

Para garantizar la continuidad del servicio, la balsa cuenta con seis funcionarios por día, distribuidos en dos turnos. La nueva iluminación mejorará las condiciones de trabajo del personal y brindará mayor seguridad a quienes utilizan este medio de transporte, especialmente durante las horas de menor luminosidad, mejorando un servicio que continúa conectando a las comunidades de ambas márgenes del Río San Gregorio.

 

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