Pasar al contenido principal
Noticias

Reconocimientos y desafíos

27 de Diciembre, 2018
Mensaje de fin de año del director ejecutivo de Agesic, José Clastornik.
dsc_0172.jpg

Mensaje de fin de año del director ejecutivo de Agesic, José Clastornik

Este 2018 que culmina fue un año de mucho trabajo y también de reconocimientos.

Comenzamos 2018 con la integración de Uruguay al originalmente denominado D5, un grupo de países que lideran a nivel mundial el avance en gobierno digital. Los miembros de este grupo, hoy ya 9, asumen el compromiso de ayudarse mutuamente a ser cada vez mejores gobiernos digitales, más ágiles y eficientes, a través del intercambio y el aprendizaje conjunto. La incorporación de Uruguay significa un gran reconocimiento para el país, ya que fue el primer representante de América Latina y el Caribe en integrar el grupo y desde el mes pasado, ejercer su coordinación.

A mediados de año, en el último reporte bianual de la ONU, Uruguay destaca por continuar por tercera edición consecutiva como líder en Gobierno Electrónico en América Latina y el Caribe y por integrarse, por primera vez, al grupo de países con “muy alto” índice como único representante de la región.En el año, además, se recibieron diferentes reconocimientos más específicos, entre los que destaco haber ganado el premio “Presidente a la innovación y la excelencia” del Open Group Awards 2018 en la categoría “Arquitectura empresarial para las personas”. Era el primer caso en ser premiado de arquitectura empresarial aplicada a gobierno.

Incluso los reconocimientos a título personal que nos tocó recibir, son el reconocimiento al trabajo de todos. Ninguno es artífice aislado de su reconocimiento, sino la parte visible de un equipo humano que lo hace posible.

Estos logros tan positivos, son el reconocimiento a un esfuerzo colectivo que refleja el compromiso de todos con la transformación digital del Estado.

Pero estos logros nos plantean con mucha más fuerza los desafíos que tenemos por delante, el reto de no conformarnos con lo hecho, el poder seguir motivados en todo lo que siempre queda por hacer: lo que nos falta hoy y lo que nos va a faltar mañana.

Tenemos hoy varios desafíos de corto plazo, entre ellos terminar proyectos en marcha, progresar en los indicadores de uso, integrar mucho más a los distintos ecosistemas para impulsar las buenas prácticas y herramientas que tenemos disponibles.

Tenemos que mantener y ampliar la visión integral que nos mueve, entender que las iniciativas no se desarrollan de forma aislada. En cada proyecto debemos ver su completitud, número y alcance de sus implantaciones; la sostenibilidad, con su continuidad operativa y evolución; y la transformación como cambio más allá de lo evolutivo.

Tenemos que poder adelantarnos y saber cómo capitalizar las tecnologías emergentes, sin caer en el riesgo de usar todo lo que está de moda por la moda misma.

Detrás de cada proyecto hay tecnología al servicio de las personas, pero sobre todo, hay una idea, un concepto que transciende su individualidad, para lograr aquello que anhelamos: un Estado que le facilite la vida a las personas. Una visión que nos ha marcado el camino que decidimos transitar, desde el primer día.


Feliz 2019
José Clastornik.