Poner la crianza en el centro de lo público y lo comunitario

En ese marco, mayo se consolida como el Mes de la Primera Infancia, este año bajo la consigna: Más comunidad para crecer, una oportunidad para sensibilizar, visibilizar, educar y promover acciones vinculadas a los derechos de niños y niñas, así como de las mujeres embarazadas en todo el país.
Este año, la propuesta pone el foco en la comunidad como red de apoyo a la crianza. Se busca fortalecer una mirada que trascienda lo individual y reconozca que el desarrollo en los primeros años de vida es una responsabilidad compartida.
Desde una perspectiva política y conceptual, el desafío es dejar de ubicar la crianza exclusivamente en el ámbito privado o en las poblaciones más vulnerables, y evitar que recaiga únicamente en las familias -y especialmente en las mujeres-. En cambio, se propone entender la crianza como un asunto público y comunitario, que requiere del compromiso de múltiples actores: instituciones, territorios, redes y políticas públicas.
En este sentido, la política pública del MIDES acompaña a todos los hogares donde hay un nacimiento, a través de un enfoque universal, pero con una intensidad diferenciada según los niveles de vulnerabilidad social y económica. Esto implica no solo presencia institucional, sino también el desarrollo y la implementación de herramientas concretas que materializan ese acompañamiento en los territorios.
Hablar de socialización de la crianza es reconocer que criar no es un desafío individual, sino una tarea colectiva. Implica construir entornos más cuidados, redes más sólidas y comunidades más presentes, donde cada niño y niña pueda crecer con oportunidades, afecto y derechos garantizados.
