Salud Mental

Florida presentó su diagnóstico de salud mental y avanza en la elaboración del plan departamental

El relevamiento identificó como principales preocupaciones el malestar emocional, el consumo problemático de sustancias, las violencias y las dificultades de acceso a la atención. Sus resultados serán la base para elaborar el Plan Departamental de Salud Mental, con participación de instituciones y organizaciones del territorio.
Mesa de autoridades

Florida dio un paso importante en la construcción de su política departamental de salud mental. Este viernes 23 de octubre, en el marco de las Primeras Jornadas Departamentales de Salud Mental, se presentó públicamente el diagnóstico situacional del departamento, resultado de un proceso de trabajo que reunió a instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales y actores de la comunidad.

La actividad se desarrolló en el Centro Regional de Profesores (CERP) de Florida y permitió compartir los principales hallazgos del relevamiento, identificar desafíos y generar espacios de intercambio sobre las problemáticas que afectan la salud mental de la población.

El diagnóstico, elaborado bajo la coordinación de Virginia Rubio, incluyó 70 reuniones de coordinación, 48 entrevistas que involucraron a 83 referentes, la participación en 21 instancias interinstitucionales y 350 formularios de relevamiento. El trabajo permitió conocer tanto las necesidades de la población como los recursos y las experiencias que ya existen en el departamento.

Entre las principales problemáticas identificadas se encuentran la ansiedad, la angustia, la depresión, el estrés y las dificultades vinculares, con especial preocupación por adolescentes, jóvenes y personas mayores. También se señalaron el consumo problemático de sustancias, las distintas formas de violencia, las situaciones de vulnerabilidad social y las conductas suicidas.

Uno de los desafíos que revela el diagnóstico es la desigualdad territorial en el acceso a los servicios. Florida tiene 70.324 habitantes y aproximadamente la mitad reside fuera de la capital departamental, distribuida entre localidades y zonas rurales. Sin embargo, buena parte de los recursos especializados en salud mental se concentra en la ciudad de Florida, lo que genera dificultades de traslado y acceso a la atención para quienes viven en el interior.

Durante la presentación, Virginia Rubio destacó la participación de las instituciones y la disposición de los equipos para aportar información. “Nadie nunca nos dijo que no a reunirnos. Siempre hubo una respuesta favorable”, expresó, y valoró especialmente la colaboración de los prestadores de salud ASSE y COMEF, así como de los distintos actores que participaron del proceso.

El director departamental de Salud de Florida, Ariel Pisano, destacó el carácter colectivo del trabajo y la importancia de contar por primera vez con un diagnóstico de estas características. “Es la primera vez que se lanza un diagnóstico de salud mental departamental. Eso es un antes y un después”, afirmó. También subrayó que se trata de una construcción realizada desde la comunidad, las organizaciones, los usuarios y las instituciones, con un enfoque adaptado a la realidad local.

La jornada contó con la participación de la directora general de Coordinación del Ministerio de Salud Pública, Zaida Arteta, quien señaló que la salud mental y la reducción de las inequidades territoriales son prioridades de la cartera. En ese sentido, explicó que se trabaja para fortalecer la presencia de los equipos en el interior del país y acercar los recursos a las comunidades. “Reducir la brecha de inequidad es otra de las prioridades que tenemos en este período”, sostuvo.

Por su parte, Luis Giménez, coordinador del Programa Nacional de Abordajes del Uso Problemático de Drogas y Otras Dependencias del MSP y de los Planes Departamentales de Salud Mental, explicó que estos instrumentos deben contemplar las particularidades de cada territorio y construirse mediante acuerdos entre los diferentes actores locales.

“No nos interesa tener un bonito papel que termine en un cajón”, expresó Giménez, al señalar que el objetivo es generar procesos colectivos que permitan transformar las respuestas en salud mental. Destacó, además, que esos cambios comienzan durante la propia elaboración de los planes, cuando las instituciones comparten experiencias, identifican recursos y encuentran nuevas posibilidades de trabajo conjunto.

La directora de Salud Mental de ASSE, Gabriela Suárez, puso el énfasis en la dimensión humana y comunitaria de estas políticas. “Podemos elaborar un montón de planes y de cosas, pero la política se construye en los territorios y se construye con las personas”, señaló. En su intervención también destacó la importancia de recuperar los espacios de escucha, fortalecer los vínculos y promover relaciones saludables como parte del bienestar de la población.

Además de la presentación del diagnóstico, la jornada incluyó tres mesas de trabajo sobre violencias y vulneración de derechos, consumo problemático de sustancias, y malestar emocional y sufrimiento psíquico. Estos espacios permitieron intercambiar experiencias y reflexionar sobre posibles respuestas a las necesidades identificadas.

Entre los avances surgidos durante el proceso se destaca la instalación de la Mesa Departamental de Salud Mental, un ámbito de articulación entre instituciones y organizaciones que permitirá dar continuidad al trabajo conjunto. También se elaboró una Guía Departamental de Recursos en Salud Mental, que reúne información sobre servicios, programas y dispositivos disponibles en el territorio.
 

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