MSP presentó datos sobre sífilis en Uruguay y llamó a fortalecer la prevención, el diagnóstico y el tratamiento

El Ministerio de Salud Pública (MSP) realizó este miércoles 28 de octubre una actividad con motivo del Día Regional para la Eliminación de la Sífilis y la Sífilis Congénita, una fecha que se conmemora por primera vez en 2026, a partir de un acuerdo alcanzado por los ministros de Salud del MERCOSUR y Estados Asociados en noviembre de 2025.
Durante la actividad se presentaron datos sobre la evolución de la sífilis en Uruguay, las estrategias para fortalecer su prevención y diagnóstico, y experiencias de los equipos de salud orientadas a mejorar la respuesta frente a esta infección.
Los datos epidemiológicos presentados muestran que en 2025 se notificaron 5967 casos de sífilis en Uruguay. La infección está presente en los 19 departamentos del país, con una tasa nacional de 171,2 casos notificados por cada 100.000 habitantes.
Uno de los aspectos más relevantes es su incidencia en adolescentes y jóvenes. Más del 50% de los casos notificados corresponde a personas de entre 15 y 29 años. En las mujeres, esta franja etaria concentra el 63% de los diagnósticos, mientras que en los varones representa el 43,5%.
En cuanto a la distribución territorial, Maldonado registró en 2025 la tasa de notificación más elevada, con 388,8 casos por cada 100.000 habitantes, seguido por Lavalleja (333,9) y Paysandú (286,1).
Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer las acciones de educación sexual integral, el acceso a métodos de prevención y las oportunidades de diagnóstico temprano, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
La situación de la sífilis durante el embarazo constituye otro de los principales desafíos. Entre 2018 y 2024, los diagnósticos de sífilis gestacional pasaron de 244 a 1.016 casos, mientras que la prevalencia aumentó de 0,7% a 3,4%.
En 2024 se registraron 178 casos de sífilis congénita, equivalentes a una tasa de 6 por cada 1.000 nacidos vivos. La meta regional de eliminación establece alcanzar una tasa igual o inferior a 0,5 casos por cada 1.000 nacidos vivos.
La sífilis congénita puede prevenirse mediante el diagnóstico y tratamiento oportuno durante el embarazo. Para alcanzar la meta de eliminación, es necesario lograr coberturas de al menos el 95% en atención prenatal, pruebas de detección y tratamiento adecuado de las gestantes con sífilis.
En este sentido, la Ordenanza Ministerial 912/2025 establece la realización de pruebas de detección de sífilis al momento de la captación del embarazo y en cada trimestre de gestación, y su tratamiento inmediato ante un resultado positivo.
También resulta fundamental que las parejas sexuales accedan al diagnóstico y tratamiento, con el objetivo de evitar reinfecciones y reducir el riesgo de transmisión durante el embarazo.
Durante la jornada se abordó la implementación de la Ordenanza Ministerial 912/2025 y el trabajo de la Red de Referentes Técnicos de Sífilis y otras ITS en los prestadores del SNIS.
Como parte de la actividad, se reconocieron experiencias destacadas de los equipos de salud, presentadas en el marco de la convocatoria “De la norma a la acción: experiencias que fortalecen la respuesta a la sífilis”. Se postularon 14 experiencias de distintos puntos del país, tanto del subsector público como del privado, y cinco de ellas recibieron una mención especial: COSEM, la Dirección Nacional de Sanidad Policial, la Sociedad Médico Quirúrgica de Salto, la Red de Atención Primaria de ASSE de Paysandú y la Asistencial Médica Departamental de Maldonado.
Estas iniciativas permiten compartir prácticas desarrolladas en los servicios de salud para mejorar la captación, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de las personas con sífilis, así como la coordinación entre equipos asistenciales.
La sífilis es una infección de transmisión sexual que puede presentarse sin síntomas, por lo que la realización de pruebas resulta fundamental para su detección temprana.
El uso de preservativo reduce significativamente el riesgo de transmisión. Ante un diagnóstico positivo, es importante iniciar y completar el tratamiento indicado, realizar los controles correspondientes y facilitar que las parejas sexuales también accedan a la atención.
En el embarazo, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado permiten prevenir la transmisión al recién nacido.
La sífilis se previene, se trata y se cura. El cuidado es compartido.

