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Niñez

Presentación de datos sobre muerte inesperada del lactante

Con ocasión de haberse cumplido 23 años de la creación del Programa de Muerte Inesperada del Lactante (MIL), en la jornada del 24 de noviembre se realizó, en el Ministerio de Salud Pública (MSP), una actividad en la que se presentaron sus resultados y recomendaciones para el sueño seguro de los lactantes.
Mesa de autoridades

La presentación contó con la presencia del ministro de Salud Pública, Daniel Salinas; el subsecretario de Salud Pública, José Luis Satdjian; el ministro de Defensa, Javier García; el director general de la Salud, Miguel Asqueta; el presidente del INAU, Pablo Abdala; la presidenta de la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP), Catalina Pinchak; la presidenta del Programa MIL, Carmen Gutiérrez y la responsable del Área Programática de Niñez del MSP, Alicia Fernández.

Daniel Salinas destacó el mecanismo previsto para determinar las causas de muertes inesperadas en lactantes, el que surgió por iniciativa de la SUP en 1998, cuando, a partir de un acuerdo entre el MSP y el Poder Judicial se creó el programa MIL. Luego fue necesaria una ley (n°18.537), que impulsó el entonces diputado Javier García y que contó con la aprobación de todos los partidos, para que se cumpliera con que todo niño menor de un año fallecido inesperadamente, fuera sometido a una autopsia forense y anatomopatológica; se excluye a los lactantes que presenten evidentes signos externos de violencia.

Carmen Gutiérrez fue quien presentó las cifras. Desde 2008 a 2020 se estudiaron 738 casos, de entre los que a 424 se les encontró explicación para el fallecimiento; de entre esos, la mayoría eran lactantes masculinos. A nivel demográfico los casos se concentran mayoritariamente en Montevideo y Canelones y contemplan la muerte súbita en recién nacidos en los primeros 28 días de vida. Si se tiene en cuenta otros parámetros como la edad, el nivel educativo de las madres y los recursos económicos, se ven más casos de muertes inesperadas cuánto más bajo miden los mencionados parámetros.

Tanto Gutiérrez como la presidenta de la SUP, Catalina Pinchak, aludieron a los factores de riesgo para el fallecimiento inesperado de un lactante. Entre ellos se encuentran el consumo de tabaco y drogas por parte de la madre, la prematurez y el bajo peso al nacer. También expusieron sobre la importancia del sueño seguro en los primeros tres meses de vida puesto que de los casos estudiados, el sueño inseguro es el que predomina como razón de fallecimiento por prácticas como que el niño duerma boca abajo o de costado, el colecho, un colchón blando, que duerma con la cabeza cubierta, el sobrecalentamiento, y el tabaquismo ambiental.

Pinchak, señaló que en un trabajo realizado por la SUP sobre lactancia y colecho se concluyó que no hay evidencia que esa práctica promueva o beneficie la lactancia mientras que sí es importante la proximidad en el espacio con la mamá, se debe compartir el dormitorio y no la cama. Los riesgos que de por sí trae el colecho se incrementan con el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas, y si el lactante es menor de tres meses. Por otra parte, enfatizó la pediatra la importancia de la lactancia materna como factor protector, de prevención, para la muerte súbita.

La responsable del Programa MIL, Gutiérrez, destacó que “la muerte de un niño es un drama familiar y cuando se repite es una tragedia”. En diez familias se observó la reiteración de este tipo de eventos que pueden ser evitados con educación para las familias.

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