Estrategia Nacional de salud mental y bienestar 2025-2030
Políticas
Esta estrategia integra y potencia las líneas ya trazadas por la Ley de Salud Mental 19529 (2017), el Plan Nacional de Salud Mental 2020–2027, la Estrategia Nacional de Prevención del Suicidio 2021–2025, los Objetivos Sanitarios Nacionales 2030 y el programa de gobierno votado por la ciudadanía.
Tiene por objetivo avanzar en la consolidación del modelo de atención comunitario propuesto por la Ley de Salud Mental, con fuerte anclaje territorial y con enfoque de derechos humanos, apuntando a superar definitivamente el paradigma biomédico, tutelar, asistencialista y asilar en la atención de la salud mental.
Esta estrategia comparte el marco conceptual del Plan Nacional de Salud Mental 2020-2027, haciendo énfasis en los procesos de determinación social y la conexión social en su sentido más amplio. Esto implica promover redes que contrarresten la desconexión social desde un enfoque integral e inclusivo, articulando el rol de la salud con los demás componentes esenciales en la vida de las personas.
Así se considera que además del énfasis en el derecho y bien colectivo, un componente central de la estrategia son las conexiones sociales como pilares de la salud mental (OMS, 2025).
