Informe sobre el mercado laboral en salud con perspectiva de género
Informes
El documento señala que el mercado laboral del sector salud en Uruguay se caracteriza por una alta feminización. Según datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH) 2024, el 73% del personal del sector está compuesto por mujeres.
Al analizar la información por grupo profesional, se observa que en las ocupaciones con fuerte presencia de tareas asistenciales o de atención directa en cuidados hacia las personas, la proporción de mujeres se incrementa significativamente. En particular, las licenciadas en enfermería representan el 87% y las auxiliares en enfermería el 83% del total de trabajadores en sus respectivos colectivos.
El informe incorpora la perspectiva de la guía de la Organización Mundial de la Salud (2021), que distingue entre segregación horizontal (vinculada a las funciones y profesiones desempeñadas) y segregación vertical (relacionada con el acceso a cargos de dirección). Si bien se destaca el incremento de la participación de mujeres en las especialidades anestésico-quirúrgicas y en cargos de dirección y jefaturas, su representación continúa siendo menor en comparación con otras categorías laborales del sector.
En relación con las brechas salariales, el análisis muestra diferencias en el valor hora promedio según sexo y grupo de funciones. Asimismo, se observa que los hombres trabajan más horas en promedio que las mujeres en todas las categorías analizadas, lo que se traduce en una mayor apropiación de la masa salarial.
Otro aspecto abordado es el multiempleo, que alcanza al 18,4% del total de trabajadores del sector. Esta cifra es superior en hombres (23,7%) que en mujeres (16,7%). En todos los grupos profesionales, los hombres presentan mayores niveles de multiempleo.
En materia de formación, los datos muestran un incremento en la participación de las mujeres en los egresos de especialidades médicas y anestésico-quirúrgicas durante los últimos diez años.
El informe concluye que persisten brechas salariales, segregación vertical por acceso diferenciado a cargos de dirección y menor presencia femenina en algunas profesiones que requieren más años de formación. Asimismo, destaca la necesidad de avanzar en la sistematización de información interinstitucional y en estudios específicos que permitan profundizar en las brechas de género y en las barreras de acceso tanto a la formación como al mercado laboral en salud.
