Investigación

Becas BIS mejoran desarrollo infantil, calidad del empleo e inserción laboral de las mujeres

El informe "Programa de Becas de Inclusión Socioeducativa en Uruguay: evaluando el triple dividendo de la inversión en cuidado infantil", muestra impactos positivos de este programa en el desarrollo de la primera infancia, la inserción laboral de las madres y la calidad del empleo en los centros de cuidado. 
Mesa de apertura: Valentina Perrotta, Magdalena Furtado, Margarita Percovich, Federico Burone

El programa otorga becas para el cuidado de niños y niñas de 0 a 3 años en centros privados, a familias que integran programas de acompañamiento familiar del Mides o el INAU. 

El 17 de setiembre se presentó en la antesala de la Cámara de Senadores el estudio "Programa de Becas de Inclusión Socioeducativa en Uruguay: evaluando el triple dividendo de la inversión en cuidado infantil". La investigación incluyó más de 200 entrevistas a equipos técnicos, trabajadoras de los centros y familias beneficiarias, además de un taller participativo con Mides, INAU y ANEP para la elaboración de recomendaciones de política pública. 

Las referentes de cuidado entrevistadas son principalmente madres jóvenes, que no han culminado la educación secundaria y se ubican en la franja de mayor vulnerabilidad socioeconómica. En este sentido, se identifica la superposición de responsabilidades de cuidado y de provisión de ingresos. En estos casos la inactividad laboral aparece asociada a las dificultades de conciliación entre cuidados y empleo, tal como muestra la evidencia en relación a la inactividad laboral femenina en Uruguay.

Impactos de las Becas BIS

El estudio identifica tres ejes de impacto —o "dividendos"— de la inversión en cuidados. 

En lo que respecta al bienestar y desarrollo infantil, las familias reportan avances concretos en el desarrollo de sus hijos e hijas que atribuyen directamente a su experiencia en el jardín, entre ellos: progresos en el lenguaje, la adquisición de autonomía, la incorporación de hábitos como el control de esfínteres, mejoras en la higiene y alimentación, y una mayor socialización. 

Además, el acceso a la beca liberó tiempo que antes estaba absorbido por el cuidado sin contrapartida económica ni reconocimiento social, habilitando oportunidades concretas principalmente en materia de inserción laboral y continuidad educativa. 

“Identificamos que las becas habilitan en la gran mayoría de los casos, más del 90%, oportunidades de inserción laboral y muchas de las mujeres también manifiestan interés en formarse”, comentó la responsable del estudio, Soledad Salvador, del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo, Uruguay (Ciedur). Este es un elemento a tener en cuenta porque “estamos hablando de sectores vulnerables”, dijo. 

Otro de los impactos del programa tiene que ver con que los centros muestran una mayor fortaleza debido a que mejoraron la calidad de sus servicios, acumularon más experiencia de trabajo con primera infancia y familias vulnerables, y aumentaron el nivel de formación de su personal. Respecto a las condiciones de trabajo, casi el 70% de las directoras valora positivamente la influencia del programa en la estabilidad del empleo, la formación y los salarios. 

“Es una inversión que retribuye en todo el territorio nacional. No es una inversión concentrada en Montevideo, retribuye en la sociedad toda, y sobre todo en esos lugares donde hay más necesidad”, agregó Salvador. 

A partir de estos hallazgos, se proponen recomendaciones de política pública orientadas a fortalecer el acompañamiento institucional, mejorar la articulación con programas de empleo y educación, y sostener el financiamiento del programa como estrategia para reducir la infantilización y feminización de la pobreza.

La investigación es el resultado de un trabajo articulado entre múltiples actores. Fue elaborada por Soledad Salvador, Cecilia Lara y Valentina Ríos (Ciedur), contó con el acompañamiento técnico y metodológico de dos áreas del Ministerio de Desarrollo Social: la Secretaría Nacional de Cuidados —a través de Mauricio Russi, Cecilia Vide y Valentina Perrotta— y Federico da Costa, del equipo de la Dirección Nacional de Transferencias y Análisis de Datos, en el diseño y ajuste metodológico, y se llevó adelante en alianza con  la Red Pro Cuidados y ONU Mujeres Uruguay.

En la mesa de apertura expusieron Valentina Perrotta, directora adjunta de la Secretaría Nacional de Cuidados; Magdalena Furtado, directora de programas de ONU Mujeres; Margarita Percovich, integrante de la comisión directiva de la Red Pro Cuidados Uruguay, y Federico Burone, Director Regional para América Latina y el Caribe del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC).

La mesa de comentarios estuvo integrada por la senadora Blanca Rodríguez, Giorgina Garibotto, directora de la División de Generación y Gestión del Conocimiento; y Paula Baleatto, coordinadora de la Plataforma de Infancia y Adolescencia.

Galería de imágenes

1 /

Descargar todas las imágenes (.zip 12.28 MB)
9 imágenes, 12.28 MB

Descargas

Etiquetas