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Arbeleche en Banco Mundial

Además de atender la pandemia, el Gobierno sigue comprometido con las reformas estructurales a mediano plazo

La ministra Azucena Arbeleche participó de la reunión virtual organizada por el Banco Mundial “Proteger a las personas e invertir en ellas: El capital humano en tiempos de la COVID-19”, donde destacó, entre otros conceptos, el manejo de la emergencia sanitaria que hizo Uruguay, así como el sistema de cobertura social y la gestión de la deuda soberana.
Encuentro Banco Mundial

En el panel que Arbeleche compartió con Abhijit Banerjee (economista y Premio Nobel), Mai Alkaila (ministra de Salud de la Ribera Occidental y Gaza) y Reha Denemeç (viceministra de Educación Nacional de Turquía), se analizó de qué manera las inversiones en las personas pueden dar paso a una recuperación inclusiva y resiliente.

Para comenzar, Arbeleche destacó el buen manejo de la pandemia que viene realizando Uruguay, así como las medidas llevadas adelante por el gobierno en lo social, económico y financiero. Señaló como un diferencial del país el sistema de cobertura social “de larga data” y la “política de prefinanciamiento” en el manejo de la deuda.

“La crisis por la pandemia nos ha ayudado a un enfoque distinto del presupuesto para estos cinco años. Que lo importante son las personas y no el dinero que se gasta, o qué tan bien aceptada sea una política”, dijo.  

Acerca de la inversión en capital humano, la ministra insistió acerca de que “lo importante es la persona, el estudiante así como el paciente, no importa el dinero que gastemos sino lo que hagamos, y el impacto que tiene en nuestra población”.

La llegada de la epidemia de Covid 19 “nos ha ayudado a cambiar el enfoque hacia esta nueva forma de hacer el presupuesto”, indicó Arbeleche.

“En Uruguay desde hace muchos años en el manejo de la deuda tenemos políticas de prefinanciamiento, con liquidez en caja y líneas contingentes con organismos multilaterales, que permiten cubrir los meses hacia adelante. Ese colchón fue muy importante cuando se desató la crisis porque los mercados estaban virtualmente cerrados y se recurrió a los créditos contingentes que el país tenía gestionados”, dijo.

“Uruguay pudo hacer valer esa política de prefondeo y líneas contratadas de forma contingente. Luego pudimos emitir en el mercado internacional en moneda local y con una tasa de interés menor”, expresó.

Arbeleche subrayó que aunque “el impacto económico es fuerte”, con una caída de la economía cercana al 11% en el segundo trimestre “estamos viendo indicadores que nos muestran una reactivación, como la caída del número de personas en seguro de desempleo, y la recuperación de la recaudación de impuestos y la demanda de combustibles”. “La retracción esperada, de 3,5% del PIB, para este año es significativa, pero en la comparación internacional no es tan negativa”, concluyó.

Por otro lado, subrayó que el gobierno, más allá de atender lo relativo a la pandemia, “no perdió la mirada de mediano plazo”, promoviendo la aprobación de leyes y reformas que consideró “prioritarias desde lo estructural”.

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