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Día de la Exportación

Arbeleche: La única manera de avanzar en crecimiento es seguir mejorando sustentabilidad ambiental, social y gobernanza

La ministra de Economía Azucena Arbeleche participó del Día de la Exportación junto al presidente de la República Luis Lacalle Pou, ocasión en la cual disertó acerca del aporte de la sustentabilidad ambiental, social y de gobernanza a la competitividad del país y lo definió como un “trabajo mancomunado del gobierno, del sector privado, del sector financiero y de la sociedad civil, para poder movilizar el capital privado y lograr estas metas de sustentabilidad”.
Día de la Exportación

En la reunión, organizada regularmente por la Unión de Exportadores del Uruguay y el Banco de la República, la ministra Arbeleche comenzó expresando que “es un gusto participar una vez más en este día especial para todos los exportadores uruguayos, para todo el país, y es especialmente un gusto cuando se trata un tema tan relevante para nuestro país como el que está elegido para la jornada de hoy, porque además constituye una prioridad en la política económica de este gobierno”.

Y continuó: “estamos atravesando un momento en donde cada vez hay nada conciencia mayor sobre el cuidado ambiental, sobre la sostenibilidad ambiental y también sobre las sostenibilidad social y esto obviamente que está teniendo un impacto muy grande en el mundo de los negocios y en el mundo de las finanzas en particular”.

“Cada vez hay un mayor compromiso de parte de todos sobre el cuidado del medio ambiente, sobre el desarrollo de modelos de vida sostenibles; en definitiva, sobre el cuidado del bienestar de las personas. Y todos estos factores de alguna manera se resumen en una sigla bastante conocida en estos momentos, que es la sigla ESG, por tus palabras en inglés Environment, Social y Governance (ambiente, factores sociales y factores de gobernanza), que como describía [la presidenta de UEU] Andrea Roth al inicio, hace que cada vez más los proveedores, los inversores, los clientes, todos los ciudadanos del planeta -especialmente los más jóvenes- busquen estos elementos de responsabilidad ambiental y social, y le exijan a las empresas mayor compromiso, mayor transparencia y mayor responsabilidad con el medio ambiente y con la sociedad”, agregó.

“Dentro de estos factores ESG, el factor climático y la conservación de los recursos naturales quizás sean los factores donde encontramos el mayor cambio de paradigma. Cada vez más la huella de carbono -que nos decían recién qué es difícil de medir en las empresas nacionales, pero lo vamos a tener que hacer-, y esta conservación y el tratamiento que le hagamos a nuestros recursos naturales van a tener un rol cada vez más importante en los flujos del comercio y en los flujos de inversión a nivel internacional”, explicó Arbeleche.

“La forma en que los países usan o abusan de sus recursos naturales, del agua, de la tierra, de cómo cuidan su biodiversidad, eso va a tener un impacto cada vez mayor en el comercio entre los países, en las barreras arancelarias entre los distintos países, en el acceso al crédito, al tipo de crédito, al costo del crédito. En definitiva empresas y países vamos a competir tanto en el mercado de bienes y servicios como en el mercado de deuda, de acuerdo o basados en estas nuevas características -que no son nuevas-, que en este momento están teniendo un rol tan importante”, dijo.

A continuación, la ministra reafirmó que “Uruguay tiene una muy buena posición mundial en términos de ambiente social y gobernanza. Por un lado está en transformación energética, de la matriz de energía, y está atravesando lo que se ha llamado la segunda transición energética. Y podemos decir hoy que en los últimos 30 años la cantidad de carbono emitido por unidad de producto ha descendido en más de un 40 por ciento. Y a esto se suman los elementos sociales y de gobernanza. Uruguay tiene larga data con una muy buena ubicación y que recientemente al atravesar la pandemia con este concepto de libertad responsable, quedó en evidencia que nos ubicamos todavía en una situación mejor en estos factores. Estas características de Uruguay en los factores ESG hace que en lo que tiene que ver con los mercados financieros se valore especialmente el crédito uruguayo, se valore especialmente el país. Cuando los fondos de inversión van a elegir cuánto de nuestros bonos, cuánto de nuestros títulos de deuda van a colocar en sus portafolios, ya no solamente miran la liquidez de esos títulos, las características del país, sino que también está mirando las características que hacen a estos elementos, y va a haber mayor peso en el portafolio de los inversores en base al peso de estos factores a nivel internacional. Es decir, que la falta de escala del país, el tamaño de Uruguay, deja de ser un inconveniente a la hora de cómo se ubican nuestros activos financieros en el mundo”, remarcó la ministra.

“Las calificadoras de riesgo también en sus metodologías cada vez van incluyendo más los factores ESG. Hace pocos días Moody's realizaba un cambio, pero en general son todas las calificadoras que cada vez están mirando más estas características en los países. Son estas características, en lo ambiental, en lo social y en la gobernanza, conjuntamente con la disciplina fiscal que tiene el país, lo que hoy hacen que Uruguay tenga el menor spread soberano de América Latina. Sin duda que está jugando un papel sumamente importante junto a la disciplina fiscal”, subrayó la secretaria de Estado.

Arbeleche puntualizó que “esto que observamos en los mercados financieros también tiene un correlato muy similar en los mercados de bienes y servicios, en los mercados de exportación. ¿Por qué? Porque lo que antes podía constituir un problema, lo financiero, la escala del país o la distancia del país a otros mercados, ahora quien va a demandar, a comprar los productos, además va a tener en cuenta estos elementos, lo cual responsabilidad ambiental y los atributos ambientales certificados, que por eso es tan importante avanzar en ese sentido, es lo que nos va a distinguir y hacer que ya podamos competir de mejor manera dentro de las cadenas de valor a nivel mundial y que no sea un obstáculo la cantidad de bienes que producimos o la distancia a la que nos encontramos de otros mercados”.

“Por lo tanto, el país tiene una oportunidad única con su ubicación en términos ambientales, particularmente ambientales, de posicionarse muy bien y diferenciarse del resto de los mercados. El capital natural pasa a jugar un papel fundamental a la hora de vender nuestros productos y es en ese sentido que tanto el sector agrícola como el mantenimiento de los bosques nativos, como el sector energético, todos están trabajando en el mismo sentido para promover una mayor competitividad de nuestras exportaciones”, explicó.

“El concepto de competitividad ya es mucho más abarcativo; siempre discutimos en estas instancias que no es solamente el dólar, que la competitividad es mucho más que eso. Agregamos ahora el factor ESG también para la competitividad”, resaltó Arbeleche.

“Como país y como empresas tenemos que estar lo mejor preparados que sea posible para competir y para aprovechar esta oportunidad que tiene el país de manera de poder acceder a los mejores mercados, con los mejores precios y al mejor financiamiento como empresas y también como país. De alguna manera, lo que estamos visualizando es que la política ambiental y la política comercial están cada vez más entrelazadas. Y tenemos ejemplos como el europeo, en donde ya se está pensando que las tasas a la importación de productos estén relacionadas con la emisión de carbono que este producto haya generado para su producción. O que en la importación de un producto se tenga en cuenta con medidas paraarancelarias si ese producto ha causado o no deforestación”, prosiguió.

“Cómo unimos esta situación con lo que está viviendo el país, con el crecimiento que estamos atravesando: para nosotros es fundamental que la recuperación económica que está atravesando el país sea inclusiva y sea sostenible. Es decir, que el crecimiento de la mano de la generación de empleo se dé conjuntamente con inversiones que tengan un impacto positivo en términos de medio ambiente, en términos de preservación y protección del ambiente, en términos de lo que los economistas llamamos la generación de este bien público global. Y esta prioridad de mantener este bien público global, porque es algo que todos disfrutamos, significa mayor bienestar para todos. Ya lo pusimos desde el inicio de este gobierno cuando incluimos en la Ley de Presupuesto Nacional, en el artículo 533, el concepto de que la política económica y las finanzas públicas iban a internalizar la política ambiental”, recordó la ministra.

Y agregó que “específicamente se dijo que la política económica iba a contemplar los objetivos nacionales de mitigación de emisión de gases de efecto invernadero y de adaptación al cambio climático. Y a este artículo declarativo le siguieron una cantidad de medidas concretas, tanto en el plano internacional como en el plano nacional”.

“En el plano internacional fue la primera vez que el Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay es parte de la Coalición por la Acción Climática a nivel internacional, que es un ámbito en donde se discute y se diseña en la política económica desde lo ambiental. También el Ministerio de Economía y Finanzas es parte muy activa de un diálogo regional para promover la acción coordinada en materia de agenda climática. El año pasado junto al ministro [de Ambiente, Adrián] Peña estuvimos participando en la reunión de Naciones Unidas para el Cambio Climático, la COP26 en Glasgow, donde se juntaron muchas delegaciones y donde por primera vez el aspecto financiero” estuvo presente. “No fue una cumbre solamente de ministros de ambiente, sino también se juntó en esta cumbre por primera vez el tema económico, porque importa que estén los recursos y sobre todo importa que estén los incentivos económicos apropiados. Finalmente también Uruguay en la presidencia del Comité de Desarrollo del Banco Mundial y el Fondo Monetario.” La ministra aclaró que “ahí estamos poniendo en la agenda la discusión de unir el comportamiento ambiental con la tasa de interés que paga un país en su financiamiento y con la tasa arancelaria que paga un país por vender tus productos”.

“En estos dos mercados, el financiero y el mercado de exportación de bienes, entendemos que es importante alinear el comportamiento del país con el comportamiento ambiental. La propuesta de Uruguay es que si el país tiene una mejor conducta ambiental, que eso se premie en una menor tasa de interés que se paga al tomar crédito y si el país tiene una mejor conducta ambiental que por lo tanto el país pague menos aranceles a la hora de vender sus productos. Recordemos que hoy el mecanismo que hay de preferencias arancelarias, el Sistema Generalizado de Preferencias, está atado al producto de un país, con lo cual al país que le va mejor de alguna manera es penalizado porque pierde ese sistema de preferencias”, puntualizó la ministra.

“Esta misma lógica que estamos planteando a nivel internacional la está planteando Uruguay en su gestión de deuda, en su financiamiento. Estamos trabajando conjuntamente con el Ministerio de Industria, con el Ministerio de Ganadería, con el Ministerio de Ambiente, con la Cancillería, en el diseño de un bono cuya tasa de interés, cuyo cupón esté relacionado con el comportamiento ambiental”, anunció Arbeleche.

“En el plano local, también hemos llevado adelante conjuntamente con otros ministerios distintas medidas para dar incentivos tributarios de manera de avanzar hacia una economía ambientalmente más sana. Es fundamental dar los incentivos, los subsidios, las exoneraciones necesarias para ir avanzando en este camino. Ejemplo concreto es el impuesto a la emisión de dióxido de carbono en las gasolinas. Lo que hicimos con esta ley es que parte del Imesi a las gasolinas que ya tributábamos, pasó a estar asociado a la emisión de carbono en la combustión, de manera de que algo que se exige internacionalmente ya lo tenemos y lo valoremos en ese sentido.”

“También hemos modificado la tasa de Imesi que se aplica a los vehículos eléctricos y a los vehículos eléctricos híbridos. Particularmente, desde enero de este año los vehículos eléctricos 0 km, están exonerados del Imesi. Luego en el sector agropecuario, hemos igualado el tratamiento tributario de los fertilizantes orgánicos y organominerales con los fertilizantes minerales, con la finalidad de fomentar más la utilización de este tipo de fertilizante”, desglosó la ministra.

“Finalmente, en esta última Rendición de Cuentas -que se está discutiendo en este momento en el Parlamento en la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda de Diputados-, hemos incorporado incentivos tributarios que tienen que ver con la conservación del bosque nativo. Y no puedo dejar de mencionar un tema en que el subsecretario [Alejandro Irastorza] está muy involucrado, que es la promoción de inversiones. En la reglamentación de la Ley de Promoción de Inversiones también hemos hecho varias modificaciones de manera de jerarquizar lo que tiene que ver con impactos ambientales positivos”, indicó Arbeleche.

La ministra remarcó que “somos optimistas acerca de que estos beneficios se van a ver en el largo plazo, que necesitamos avanzar en una economía en donde haya menos emisión de gases de efecto invernadero, que necesitamos tener una economía que sea más resiliente a los cambios climáticos pero también somos conscientes de que esa transición, a esa economía más resiliente, implica costos. Y esos costos tienen que ser muy estudiados y muy analizados de manera que los caminos que se elijan para avanzar en esta economía más sostenible ambientalmente, sean los caminos costoefectivos”.

“No hay novedad para quienes interactuamos de que siempre vamos a buscar la mejor asignación de los recursos, que sea lo más costoefectivo posible cuando uno distribuye en un presupuesto, pero en este tema que es particularmente importante no hay que perder de vista este enfoque costoefectivo para la aplicación de los recursos”, dijo.

“En ese sentido el Ministerio de Economía y Finanzas está trabajando en un modelo macroeconómico junto con los ministerios que mencioné anteriormente, donde vamos a medir el impacto económico de las nuevas definiciones que se presenten para, alineados con el Acuerdo de París, que tiene que ver con las contribuciones nacionales determinadas que Uruguay estará presentando”, precisó.

“Quisiera mencionar un actor que es igualmente relevante en este trabajo de una economía ambientalmente sostenible, esto es un trabajo que obviamente no involucra únicamente el gobierno sino a todo el sector privado, pero dentro del sector privado le cabe un lugar especial al sector financiero”, destacó.

“Para lograr las transformaciones que estamos impulsando es necesario contar con los recursos para para llevar adelante estos cambios y es necesario que el sector financiero cambie e incluya en sus criterios los elementos que estamos mencionando. En ese sentido estamos avanzando y se ha formado una mesa de diálogo que comienza esta semana a trabajar, entre el Banco Central del Uruguay, el Ministerio de Economía y Finanzas, el BID y el Sistema de Naciones Unidas, que este jueves empiezan la primera mesa de diálogo de finanzas verdes, con el objetivo conseguir de movilizar realmente los recursos para conseguir avanzar en este camino”, informó la ministra.

Para concluir, la ministra hizo hincapié en “la concientización de los temas de sostenibilidad ambiental y social, está llevándonos a un cambio en la manera de hacer negocios, a un cambio en las finanzas a nivel global. En este cambio de paradigma Uruguay está muy bien posicionado en el cuidado que hace de lo ambiental, a lo que se suma el cuidado en los aspectos sociales y de gobernanza”.

“Avanzar en este camino es un trabajo mancomunado del gobierno, del sector privado, del sector financiero, de la sociedad civil, de todos juntos para poder movilizar el capital privado y lograr estas metas de sustentabilidad”, remarcó.

“En ese sentido el gobierno ha sido muy claro en su decisión de tener un crecimiento que sea sostenible ambientalmente. Y esta necesidad no solo habla de la responsabilidad que tenemos como hacedores de políticas, responsabilidad por cuidar el ambiente, por cuidar a nuestros ciudadanos, responsabilidad en este bien público común, sino que también estamos convencidos de que la única manera para poder seguir avanzando en términos de crecimiento y de mayor empleo y de mayor calidad, es de lograr esa muy buena posición en términos ESG, ambientales, sociales y de gobernanza. Creemos que tenemos frente a nosotros una enorme oportunidad por la posición que actualmente tiene Uruguay, especialmente en términos ambientales y es una oportunidad que tenemos que aprovechar todos como país y como sector privado”, finalizó la ministra.

Por su parte, el presidente Luis Lacalle Pou destacó el trabajo realizado por la Unión de Exportadores, organismo que calificó como un grupo de presión sobre los gobernantes que obliga a mejorar la tarea, a ser eficientes y eficaces y más justos en las medidas que se toman.

Además, celebró que todos los partidos políticos hayan firmado una declaración en la que se comprometen a llevar adelante una política de Estado en el sector exportador. “No es un valor menor en el mundo moderno”, indicó.

Según explicó, la actividad exportadora, a la cual denominó "la última etapa de la actividad económica local", necesita más mercados y, a la vez, acceder a los mismos aranceles que otros países para competir. En este sentido, mencionó el inicio de las negociaciones para lograr un acuerdo de libre comercio con China, y recordó los pasos que ha dado el Estado uruguayo para llegar a esta instancia.

Sobre el tratado al que se pretende arribar y las acciones desarrolladas por el gobierno, el presidente de la República destacó la información que se ha proporcionado a todos los partidos políticos de Uruguay y a los socios del Mercosur, por parte del Poder Ejecutivo.

En cuanto a los diferentes sectores de actividad a los que afectará el acuerdo, informó que los tratados de libre comercio (TLC) de última generación implican medidas compensatorias, y abogó por discutir este punto. Además, reiteró que se dialoga con otros bloques regionales sobre la posibilidad de lograr otros convenios, y en particular, con el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico. “La vocación nuestra es abrirnos al mundo”, reiteró Lacalle Pou.

Sobre los procesos que requiere el sector exportador, señaló que hay que mejorar la conectividad aérea y la navegabilidad. Sobre esto último, celebró haber llegado a 13 metros el dragado en el puerto de Montevideo, y que se aspire a llegar a unos 14 metros de profundidad. “Es un avance sustancial”, indicó.

En otro orden, anunció la construcción de un puerto, de capitales paraguayos, en el norte de Soriano, cuyo objetivo es ser la infraestructura que otorgue salida directa al mar a Paraguay. “No solo tenemos condiciones naturales para ofrecer, sino también el respeto a las leyes y a los contratos que nos destaca con respecto a otros países”, manifestó.

El presidente uruguayo hizo referencia a la burocracia de la administración nacional, y sostuvo que se deberá simplificar el trámite actual para todos aquellos que pueden exportar.

Sobre el plan de trabajo sobre rutas y nueva infraestructura, para mejorar la logística, informó que muchas licitaciones ya fueron otorgadas, y que ello generará un cambio notorio en el transporte de carga. “Para mí, la ruta 6 es un antes y un después en esa zona”, señaló, ya que en esa parte del país la actividad disminuye cuando acaba la zafra.

Comentó sobre la exportación del sector audiovisual, que aumentó de forma exponencial durante la pandemia, y que el Gobierno priorizó en la captación de producciones extranjeras, a través del mecanismo cash rebate, mediante el cual otorga el reembolso de un parte del dinero invertido. “En la rendición de cuentas estamos haciendo una agencia especial para el audiovisual, que tiene un futuro muy grande”, indicó.

Destacó el posicionamiento de Uruguay como centro de referencia tecnológico en la región, que atrae inversiones y a gerentes de empresas a instalarse en nuestro territorio.

Lacalle Pou resaltó las relaciones laborales que se gestan en el país, y abogó por más acuerdos que conflictos. “Tienen que ganar las dos partes”, señaló, y recordó que el Gobierno tomó acciones concretas de correctivos salariales para empleados públicos, en el marco de una fuerte presión inflacionaria global, y sugirió lo mismo al sector privado.

En el cierre de su discurso reflexionó sobre lo que llamó el “índice de riqueza inclusiva”, que implica la percepción de prosperidad del individuo sobre el otro, y señaló que es una guía para el Gobierno, ya que para la toma de decisiones esta administración tiene como fuente de inspiración a la justicia.

 

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