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Coloquio Primera Infancia

Perelmuter: La inversión en primera infancia es clave para el presente y para el futuro

En el marco del Mes de la Primera Infancia, la directora de la Asesoría Macroeconómica Nicole Perelmuter participó en un panel sobre Desarrollo económico y social en primera infancia, dentro del Coloquio Regional organizado por el Ministerio de Desarrollo Social. En dicho panel estuvieron además Ana Balsa y Francisco Terra.
Coloquio Primera Infancia

Perelmuter comenzó su intervención recordando que “no es novedad decir que en Uruguay la pobreza ha tenido tradicionalmente cara de niño. De hecho, en la última década la pobreza en niños menores de 6 años ha superado en 10 puntos porcentuales por encima de la tasa de pobreza nacional”.

“Para ser más precisos, mientras la tasa de pobreza a nivel nacional ha estado en el orden del 10 por ciento -en el promedio de los 10 años-, la tasa de pobreza en niños ha estado en el orden del 20 por ciento”, remarcó.

“Es por eso que para esta Administración es prioritario invertir en los niños y en particular en primera infancia. Esto quedó plasmado la Rendición de Cuentas que fue presentada el año pasado, y por supuesto, esto no implica de ninguna manera descuidar otros los rangos etarios, pero sí poner un foco particular en la primera infancia”, acotó Perelmuter.

Y se preguntó a continuación: “¿Por qué invertir en primera infancia? La evidencia indica que los primeros años de vida son críticos para el desarrollo de las capacidades y habilidades que tendrán las personas durante todo el ciclo de vida, dada la alta flexibilidad o maleabilidad que tiene el cerebro desde la etapa del embarazo y los primeros tres años, las condiciones en que esos niños crezcan y se desarrollen serán claves para sus posteriores procesos de aprendizaje y desarrollo”.

La directora de Asesoría Macroeconómica reflexión acerca de que “los niños que no reciben los cuidados, que no reciben la alimentación adecuada, que no son estimulados en forma temprana, aprenden menos y tienen luego, en promedio, menores ingresos y menor calidad de vida”.

“De hecho, un insuficiente desarrollo en la primera infancia determina mayores tasas de repetición y deserción escolar, mayores tasas de desempleo y peores capacidades para ingresar luego al mercado laboral, con peores trabajos, mayores tasas de violencia y de criminalidad, y más dificultades luego para criar a sus hijos cuando estos niños se transformen en adultos y en padres”, analizó.  

Y continuó: “Según el estudio de pobreza de 2020 para Uruguay, la tasa de repetición en primer año, para el primer quintil de ingresos, era de casi 20 por ciento. En tanto esta tasa era del 7 por ciento para niños del último quintil de ingresos, marcando una notoria diferencia que permanece luego a lo largo del ciclo educativo de estos niños, y repercute luego sobre su performance en el mercado laboral”. 

“Todo esto determina que el futuro de estos niños está en gran medida determinado por las condiciones de los hogares en los que nacen, y por el nivel socioeconómico de sus padres. Es por esto que romper con el determinismo asociado al entorno que rodea a estos niños representa uno de los principales desafíos para las políticas de primera infancia”, expresó la jerarca.

“Más allá de que es indiscutible que esto es un tema de justicia y derechos, queda también la pregunta de si es rentable desde el punto de vista económico invertir en primera infancia. La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí”, respondió.

Perelmuter agregó luego que “hay varias investigaciones que dan cuenta de esto. Por ejemplo las del premio Nobel en Economía Heckman y sus colaboradores destacan que invertir en capital humano durante los primeros años de vida presenta complementariedades dinámicas. Esto implica que, más allá de esa inversión puntual, las inversiones sucesivas que se hagan a lo largo del ciclo de vida de esta persona serán más rentables dado que se hizo esa inversión inicial, porque se potenciaron las capacidades de ese niño”.

“Además según las investigaciones de este grupo un programa integral de educación en primera infancia tiene un beneficio que es siete veces mayor que su costo”, añadió.

“Un estudio adicional, realizado por Hendren y otros en el año 2020, toma 133 políticas sociales realizadas en Estados Unidos, y estudia la rentabilidad de las mismas. Entre ellas se incluyen políticas de extensión del seguro de desempleo, de exoneraciones tributarias, de formación laboral y también políticas avanzadas enfocadas en la primera infancia”, contó Perelmuter.  

“Lo que encuentran estos investigadores es que las políticas basadas en primera infancia son las que tienen mayor valor agregado dentro de todas las demás. Esto no desacredita a las otras, pero sí pone en relevancia la importancia de invertir en la primera infancia”, enfatizó.  

Y resaltó que “siempre he hecho referencia al término invertir, y nunca gastar. Porque dentro de las cosas que quedan demostradas está el que estas inversiones luego se terminan pagando por sí solas, en la medida en que generamos adultos que finalmente son más productivos y que terminan volcando más recursos a la sociedad”.

“En lo que hace a políticas de primera infancia, la evidencia también muestra la alta rentabilidad de estas y en particular de dos. Una que tiene que ver con el acompañamiento a las familias más vulnerables y otra que tiene que ver con los programas de educación inicial y preescolar de calidad”, subrayó.

“Dado todo este marco, como les comentaba más arriba, en la Rendición de Cuentas presentada el año pasado esta Administración decidió poner un foco particular en primera infancia: reforzando en forma estructural los recursos que se destinan a este grupo etario con dineros que se darán a partir de este año y en forma sucesiva para trabajar en primera infancia, y creando un grupo que está integrado por los distintos organismos que desde el Estado trabajan con los niños, como el Ministerio de Desarrollo Social, el INAU, ASSE, el Ministerio de Salud Pública, la ANEP y también el Ministerio de Economía y Finanzas y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto”, detalló.

“En el marco de este programa se han priorizado las siguientes acciones:

  • Reforzar programas de acompañamiento familiar, ya sea en forma presencial o mediante la teleasistencia, de modo de poder llegar a más niños.
  • Reforzar también las transferencias monetarias a los hogares que tienen niños en estas edades. Esto se hizo tanto durante la pandemia, donde se dio un refuerzo especial a estos hogares, y se está haciendo ahora también mediante el Bono Crianza.
  • Expandir gradualmente la oferta educativa en los primeros niveles, tanto a través de los Centros CAIF, a través de la oferta de ANEP y a través las Becas de Inclusión Socioeconómicas (BIS) del MIDES.
  • Desde ASSE se está buscando tener una atención integral a los niños y a las familias más vulnerables, trabajando temas nutricionales, habilidades auditivas, visuales y motrices de los niños.
  • Buscar trabajar en forma más coordinada entre estas organizaciones para atender a estos niños en forma integral”.

Para concluir, Perelmuter resaltó que “todo esto bajo la convicción de que trabajar en la primera infancia es clave, no solo para el presente sino para el futuro de nuestro país”.

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