Estrategias fortalecen el abordaje de la sífilis en todo el país

De acuerdo con los datos del Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana epidemiológica 23, en 2026 se registraron 3.669 notificaciones de sífilis, frente a 2.618 en igual período de 2025.
La sífilis es una infección prevenible y tratable, pero cuando no se diagnostica y trata oportunamente puede provocar complicaciones graves, especialmente durante el embarazo, debido al riesgo de transmisión al recién nacido.
Desde el Ministerio de Salud Pública se señala que el aumento de las notificaciones debe analizarse considerando distintos factores. Por un lado, la enfermedad muestra una tendencia creciente a nivel regional. Por otro, Uruguay ha fortalecido en el último año su capacidad de detección, seguimiento y registro de casos, lo que permite identificar más personas infectadas y mejorar la respuesta sanitaria.
En ese marco, durante 2025 entró en vigencia la Ordenanza N.º 912/025 sobre Sífilis, Sífilis Congénita y Controles del Embarazo, que incorpora medidas orientadas a fortalecer el diagnóstico precoz, el acceso al tratamiento y la vigilancia epidemiológica. Entre las acciones implementadas se encuentran la ampliación del acceso a pruebas diagnósticas con énfasis en la disponibilidad y uso de pruebas rápidas para evitar oportunidades perdidas de diagnóstico y tratamiento inmediato, el fortalecimiento de la notificación obligatoria y la designación de referentes técnicos institucionales en los prestadores de salud. Más de 120 referentes técnicos designados tanto a nivel del subsector público como en el privado, configuran una red nacional con articulación entre niveles de atención y con el Ministerio de Salud Pública, que asegura la implementación de las acciones que contempla la ordenanza: definir la ruta crítica en la gestión de resultados reactivos de pruebas de sífilis asegurando la continuidad asistencial, garantizar la disponibilidad de pruebas rápidas y de penicilina en los puntos de atención, definir los procedimientos para la captación y tratamiento de parejas sexuales de personas con sífilis con énfasis en mujeres embarazadas, realizar seguimiento y garantizar la notificación epidemiológica de los casos.
Una mayor detección de casos constituye una oportunidad para intervenir tempranamente, iniciar tratamientos oportunos e interrumpir las cadenas de transmisión, especialmente en poblaciones vulnerables y durante el embarazo.
Se continuará fortaleciendo las acciones de prevención, diagnóstico precoz, acceso al tratamiento y seguimiento de contactos, así como la vigilancia epidemiológica, con el objetivo de contar con información cada vez más precisa que permita orientar las políticas públicas y focalizar las intervenciones donde más se necesitan.
