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Emergencia sanitaria COVID-19

Recomendaciones para centros de cuidados de personas mayores

Ante la emergencia sanitaria por el coronavirus que genera la Covid-19, los centros de cuidados para personas mayores deben profundizar las medidas de protección y prevención, así como asegurar la calidad en los cuidados y el acompañamiento empático en un escenario atípico y de contingencia.
Persona mayor mira por la ventana

En los centros de larga estadía para personas mayores viven las personas más vulnerables ante la infección, por su edad. Algunas de ellas puede además tener enfermedades crónicas y un sistema inmunológico más débil. Además en el caso de los CLE se suma otra característica que favorece la propagación: el contacto grupal, generalmente en espacios cerrados.

En los centros de larga estadía para personas mayores viven las personas más vulnerables ante la infección, por su edad. Algunas de ellas puede además tener enfermedades crónicas y un sistema inmunológico más débil. Además en el caso de los CLE se suma otra característica que favorece la propagación: el contacto grupal, generalmente en espacios cerrados.

Por estos motivos, es importante que todos los centros de larga estadía sigan las recomendaciones de prevención y control de la infección que se realizan desde la autoridad sanitaria.

Para ello, las personas que gestionan y trabajan en estos centros deben:

- Interiorizarse y seguir las recomendaciones del MSP y el SINAE.

- Extremar la limpieza y desinfección de superficies.

- Promover el aumento de la frecuencia de lavados de manos entre el personal y quienes viven en el centro.

-Realizar consulta médica si alguna persona residente o trabajadora presenta síntomas (fiebre, tos, malestar).

Es importante destacar que en esta coyuntura el distanciamiento social, recomendado para frenar la propagación del virus puede causar aislamiento social y afectar rutinas de manera que mermen la vitalidad y salud de las personas mayores. Es prioritario prevenir y disminuir el impacto de estas medidas en la salud mental de las personas mayores y de quienes trabajan cuidando.

Comunicación y contención emocional con personas mayores 

Las personas mayores percibirán los cambios de rutinas de las personas que dejan de circular por el centro, así como los implementos de protección que utilizan. También  se darán cuenta que las visitas dejan de concurrir. En ningún caso se recomienda ocultar la situación de emergencia sanitaria a las personas mayores. Esto no implica que no se socialice con lenguaje sencillo, fácil de comprender, no alarmista y que busque informar a la vez de generar calma.

Es importante que las personas que trabajan estén bien informadas y que puedan brindar a las personas usuarias información clara, sencilla y dosificada.

Hay que asegurar el carácter transitorio de la situación, todo volverá a la rutina de siempre.

Esta situación puede causar estrés, angustia o temor. Ante esto, escuchar y mostrar empatía es la mejor estrategia. Es fundamental promover que las personas estén conectadas con familiares, amigos y amigas, o cualquier referente afectivo que deseen, ya sea a través del teléfono, redes sociales o videollamada.

Ante casos sospechosos o positivos de Covid-19 en el centro, es fundamental brindar información clara y sencilla: porqué una trabajadora o tallerista ha dejado de concurrir al centro o porqué una persona debe quedar aislada en una habitación. Esta situación puede generar sensación de inminencia de la muerte por eso la salud mental de las personas mayores debe ser una prioridad.

Promoción de la autonomía  y continuidad de actividades

Es muy importante promover el mantenimiento de las rutinas o incluso generar nuevas. Tratar de mantener los horarios de sueño y de alimentación. En el caso de que algún taller no pueda impartirse de manera presencial, el centro debe buscar estrategias para mantener el espacio, generando espacios de intercambio grupal. 

La videollamada puede ayudar a mantener los espacios de actividades como música, literatura, etc. Esta estrategia no se aconseja en el caso de actividades físicas donde el tallerista juega un rol fundamental para corregir posturas y evitar lesiones. En cualquier caso, el centro sí debe motivar la actividad física de las personas que residen para fortalecer su organismo.

Cuidar a los que cuidan

La angustia de cuidar a la población más vulnerable, la preocupación por su propia salud, la suspensión de las clases para niños, niñas y adolescentes, así como la incertidumbre de la situación ante la emergencia sanitaria, incrementa el estrés en trabajadoras y trabajadores.

Al trabajar en contacto directo con las personas mayores conteniéndolas física y emocional a ellas y a sus familias, las cuidadoras y los cuidadores tiene que fortalecer su trabajo como equipo. Se recomienda usar el colectivo para comentar situaciones y sensaciones producidas a partir de la tarea y pensar juntos formas alternativas de resolver situaciones con las personas usuarias.

También es importante rotar las tareas cuando alguna persona trabajadora da muestras de sentirse desbordada al enfrentar en forma reiterada alguna situación específica. Las personas mayores pueden, en estas circunstancias, volverse más demandantes con determinadas cuidadoras y peligrar que esa persona quede más sobrecargada o expuesta. Es importante que el equipo y responsables del centro puedan advertir y prevenir este tipo de situaciones y generar alternativas que no violenten a la persona mayor y que alivien a la cuidadora. 

 

 

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