El FMI destaca la solidez macroeconómica de Uruguay y proyecta un crecimiento del 1,3% para 2026

La Consulta del Artículo IV es un proceso de supervisión y diálogo bilateral que el FMI realiza de manera regular (generalmente anual) con cada uno de sus países miembros y cumple una función de vigilancia estándar que se aplica a todos los países miembros, tengan o no un programa crediticio vigente con la institución.
Según el informe del organismo financiero multilateral, la economía uruguaya crecerá un 1,3% en 2026, una desaceleración explicada principalmente por el impacto de la sequía del año anterior en la producción agrícola. No obstante, el reporte subraya que el resto de la economía evoluciona en torno a su nivel potencial, impulsada fundamentalmente por el consumo privado gracias a la recuperación de los salarios reales ante una menor inflación. Para 2027, se proyecta una aceleración del PIB hasta el 2,4% a medida que la brecha del producto comience a cerrarse, en base al consumo privado y el aumento de la tasa de inversión.
Estabilidad de precios y política monetaria
En el frente monetario, el FMI valoró la actuación proactiva del Banco Central del Uruguay (BCU). La inflación se ubicó en el 4,7% en setiembre de 2026, manteniéndose dentro del rango de tolerancia y muy cerca de la meta oficial del 4,5% fijada por la autoridad monetaria. Asimismo, las expectativas inflacionarias continúan firmemente ancladas en torno al centro de la meta. El organismo destacó también la solidez del sistema financiero, caracterizado por altos niveles de capitalización, una gran liquidez y bajos niveles de morosidad.
Riesgos macroeconómicos
Los riesgos están sesgados a la baja e incluyen condiciones financieras globales más restrictivas, shocks en los precios del petróleo, fragmentación geoeconómica y eventos climáticos adversos. Sin embargo, el país cuenta con sólidos fundamentos, reservas internacionales abundantes y un acceso favorable a los mercados (con los diferenciales de deuda más bajos de la región) que actúan como amortiguadores.
Disciplina fiscal y desafíos estructurales
En materia fiscal, el informe pondera que las metas correspondientes a 2025 se cumplieron a pesar de la desaceleración de la actividad, y que la Rendición de Cuentas y actualización presupuestaria de 2026 preservan los objetivos de consolidación a mediano plazo delineados en el presupuesto quinquenal. El déficit del sector público no financiero se alinea con la trayectoria prevista, apuntando a estabilizar la deuda pública.
Como principal desafío para sostener el desarrollo a largo plazo, el organismo multilateral enfatizó la necesidad de impulsar el crecimiento potencial mediante reformas estructurales del lado de la oferta. Entre las prioridades señaladas figuran la mejora del clima de negocios, el estímulo a la inversión y la innovación a través de iniciativas como la ley de competitividad y la creación y desarrollo de Uruguay Innova, así como la reducción de costos de producción y la expansión de la oferta laboral frente a las presiones demográficas.
