Directora Spinelli participó del panel sobre los desafíos y respuestas frente a la pobreza energética

La pobreza energética sigue siendo un desafío estructural y multidimensional en América Latina y el Caribe, que trasciende el acceso físico a servicios energéticos y afecta la salud, las oportunidades educativas y laborales, y el desarrollo humano y económico de muchos hogares.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha impulsado un trabajo técnico y analítico sobre esta agenda, incluido un estudio regional de la pobreza energética en América Latina. Este evidencia que los principales obstáculos para avanzar en el abordaje de la pobreza energética son la falta de información armonizada y el reto de coordinar a diferentes actores (ministerios de energía, desarrollo social y vivienda), institutos de estadística y empresas de distribución o comercialización.
En este marco, la CEPAL organizó el panel “Energía para una transición justa: Desafíos y respuestas frente a la pobreza energética”, en la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía. La sesión buscó posicionar este tema en la agenda regional, compartir avances de los países y contribuir a la preparación de la I Reunión Regional de Pobreza Energética.
El panel, realizado el 9 de octubre, contó con la participación de las y los siguientes participantes:
Directora nacional de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), Arianna Spinelli.
Erwin Rolando Barrios Torres, ministro de Energía y Minas de Guatemala
Ronny Rodríguez Chávez, viceministro de Energía del Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica.
Thiago Prado, presidente de la Empresa de Pesquisa Energética (EPE), Brasil.
Julián Cortés, investigador de la Red de Pobreza Energética (RedPE), Chile.
La directora Spinelli enfatizó que, al ser este un tema afectado por muchas dimensiones, es necesario desarrollar una política integrada, que incluya vivienda, desarrollo social y energía, entre otros puntos; esto requiere una implementación coordinada.
Uruguay ha liderado avances conceptuales y metodológicos, junto con la CEPAL, para diagnosticar las brechas en el acceso, la asequibilidad y la calidad de la energía. De esa experiencia queda clara la necesidad de considerar las características propias de cada país: su clima, sus viviendas (la calidad de la envolvente, los materiales constructivos, el aislamiento), sus fuentes energéticas, sus equipamientos y, también, sus pautas culturales o hábitos de consumo. A esto se suma la dimensión territorial, que resulta fundamental. En nuestro caso, el promedio nacional oculta brechas importantes entre departamentos.
Finalmente, se resaltó la necesidad de contar con indicadores que puedan monitorearse periódicamente, utilizando, en la medida de lo posible, las fuentes de información que ya existan en nuestros países.
En Uruguay no solamente fue útil haber construido un conjunto de indicadores, sino haber generado una metodología y una discusión que nos permite mirar la pobreza energética desde diferentes dimensiones, dijo Spinelli.
En particular, enfatizó la importancia de contar con herramientas que permiten pasar de una mirada general sobre el fenómeno a una identificación más concreta de cuáles son los hogares que presentan estas situaciones, dónde se encuentran y cuáles son las características que explican esas brechas.
"Esa información es fundamental si queremos que los indicadores no sean solamente una herramienta para medir, sino también una herramienta para orientar y focalizar las políticas públicas", concluyó.
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Panel sobre pobreza energética de la Semana de la Energía Descargar imagen : Panel sobre pobreza energética de la Semana de la Energía

Directora Arianna Spinelli, en panel sobre pobreza energética de la Semana de la Energía Descargar imagen : Directora Arianna Spinelli, en panel sobre pobreza energética de la Semana de la Energía

