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Futuro energético

Paganini detalló en panel internacional los planes de Uruguay para el desarrollo del hidrógeno verde

Creación: 17/03/2021
Última actualización: 22/03/2021
El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini, participó en el Berlin Energy Transition Dialogue, en un panel virtual en el que expuso sobre los planes y la potencialidad de Uruguay para el desarrollo del hidrógeno verde. En ese sentido, marcó las ventajas con las que cuenta el país para producir y exportar tanto materia prima como productos terminados verdes, sintentizados a partir del hidrógeno. El secretario de Estado destacó la importancia de avanzar en ese sentido como una segunda transición energética, además del aporte medioambiental que significa para la descarbonización del transporte y de la industria. Además, repasó algunos de los estudios que se realizan actualmente para llevar adelante proyectos nacionales que apuntan a esta conversión energética.
Ministro Omar Paganini disertó en el Berlin Energy Transition Dialogue

El ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini, expuso en el panel sobre hidrógeno, denominado International Dynamics of Hydrogen, durante la edición virtual del Berlin Energy Transition Dialogue. La actividad se desarrolló el 17 de marzo y en el panel también participaron el secretario nacional de Energía de Panamá, Jorge Rivera Staff; la analista Kirsten Westphal, de SWP Berlin; y Tatiana Mitrova, de la escuela Skolkovo de Moscú.

En su presentación, el ministro Paganini afirmó que Uruguay, junto a otros países de Latinoamérica, “pueden considerarse ricos en recursos para la producción de hidrógeno verde”. En particular, destacó que el país cuenta con disponibilidad de energía solar y eólica, que permite producir hidrógeno verde durante más horas al día, lo que mejora su precio de producción y lo hace más competitivo.

En la transición energética actual, aseveró, el hidrógeno “es un eslabón más que importante”.

“Hoy ya somos exportadores de energía renovables a los países de la región, y con esta base debemos prepararnos y posicionarnos para las nuevas demandas energéticas a nivel global”, sostuvo Paganini. Con este objetivo, señaló, se debe avanzar en el desarrollo de infraestructuras (por ejemplo, puertos), en las condiciones de seguridad para la población y en la implementación de normativas e institucionalidad que promuevan las inversiones.

 “Se requerirán acuerdos a largo plazo con potenciales consumidores (offtakers) que aseguren la viabilidad de los modelos de negocio, y para ello el país deberá también promover condiciones adecuadas”, agregó.

El ministro también indicó que se debe potenciar el uso local de energéticos como el hidrógeno, para agregar mayor valor a la producción local, “apuntando a productos verdes que podrían dirigirse a mercados internacionales específicos, al reconocer su característica de producción sostenible”. Al respecto, dijo que Uruguay tiene por delante “una ardua tarea para generar condiciones que permitan la reconversión o el desarrollo de nuestra industria y la producción en la  región de productos con baja huella de carbono”.

Debido a la relevancia del hidrógeno verde para el futuro, el secretario de Estado destacó que el país “debe continuar avanzando en su soberanía energética”, a la vez que seguir “un modelo resiliente que se adapte a las nuevas demandas”. En este sentido, Uruguay apuesta a acciones que permitan descarbonizar los sectores transporte e industria. “El hidrógeno sin duda aportará en esa dirección”, confió el jerarca.

Paganini también señaló que sería deseable que el país se convirtiera no solo en un exportador de materia prima (energía renovable convertida en hidrógeno, amoníaco o metanol), sino de productos terminados verdes (fertilizantes, productos químicos, o incluso alimentos) obtenidos o sintetizados a partir de esos insumos.    

Añadió que Uruguay ya cuenta con “una parte importante del camino desarrollado: el que refiere a la generación de energía eléctrica”, por lo que hoy centra sus esfuerzos en la realización de estudios “que permitan la adecuación de los aspectos regulatorios, la identificación de la infraestructura crítica necesaria para la logística y la identificación de los potenciales offtakers, condiciones necesarias para que el resto de las actividades se realicen efectivamente”.

En cuanto a esto, el ministro anunció que actualmente Uruguay se encuentra estudiando cuáles serían las mejores opciones para producir hidrógeno y energía eléctrica. Además, se debe decidir si se transportará, principalmente, la energía eléctrica renovable, o si se optará por transportar el hidrógeno verde como gas o através de un carrier como el amoníaco.

Asimismo, explicó que se deben analizar tanto el potencial de generar un puerto industrial como las condiciones naturales existentes y la necesidad de invertir en su adecuación.

Junto con estos estudios, que ya se están realizando, también se abordan los aspectos regulatorios. “Sabemos que debemos prepararnos para esta segunda transición energética”, señaló el titular del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).

 

 

Oportunidad regional

Específicamente en lo que tiene que ver con la región, Paganini dijo que la producción de hidrógeno y productos verdes derivados constituye “una enorme oportunidad”, tanto por la disponibilidad de recursos como por la posición equidistante de los polos de demanda: Asia-Pacífico y Europa. Por este motivo, consideró que, pese a las dificultades de integración de la región, “se ve con optimismo al desarrollo de iniciativas conjuntas y alianzas en la materia”. 

 

Geopolítica

Paganini afirmó que la transición energética, “de la que la producción de hidrógeno es un eslabón más que importante”, impacta directamente en la “geopolítica de la energía”. Al respecto, sostuvo que es posible que la reducción de presión internacional sobre sitios identificados como abastecedores globales de energía fósil “permita aliviar conflictos históricos existentes en esas regiones”.

“Como alternativa, al contar con una mayor distribución de recursos naturales se habilitarían las condiciones para un desarrollo más equitativo a futuro en una economía renovable. Sobre esa base, la mayoría de los países estaría en condición de profundizar su independencia energética y asegurar su seguridad energética”, añadió.

 

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