Parque Mauá
El Parque Mauá funciona en el predio del exdique Mauá. Actualmente el MIEM trabaja junto a la Intendencia de Montevideo, con el objetivo de conservar y poner en valor este patrimonio industrial, y contribuir a la revitalización del espacio público.
Con este trabajo, el MIEM, una vez más, pone foco en la industria, y específicamente en el patrimonio industrial. La decisión de que la industria constituya un eje de esta gestión se ha traducido en distintas líneas de trabajo, que incluyen como hito principal la reciente publicación del Plan Industrial Uruguay, cuyo objetivo es establecer las bases estructurales para diseñar y sostener una política industrial competitiva, innovadora e integrada, que promueva un aumento sostenido de la productividad. Esto se entiende como condición indispensable para sostener el crecimiento económico, generar empleo de calidad y mejorar los ingresos de la población.
El espacio pone en relevancia el patrimonio industrial de Montevideo, el paisaje costero existente en el lugar y el valor cultural de la rambla. Se plantea como una combinación de recuperación del pasado, que deviene en una plataforma desde donde pensar y proyectar el futuro.
Históricamente, este predio estuvo vinculado a la antigua Compañía del Gas, hito industrial y patrimonial de la ciudad.
El Parque Mauá es un lugar con características únicas, dadas por su enclave, por su valor patrimonial y por haber permanecido cerrado al público desde que dejara de funcionar la Compañía del Gas, a fines de la década de los 70.
La apertura de este parque ha habilitado el acceso a un área cerrada desde hacía décadas, que se ha incorporado a la red de espacios públicos de la ciudad y ofrece una nueva forma de convivencia en vinculación con el Río de la Plata y con la memoria urbana del lugar.
El parque pone a disposición del público reposeras, lonas y baños públicos, y cuenta con la presencia permanente de un guardaparque. Además, allí se desarrollan espectáculos artísticos y propuestas culturales, con el objetivo de consolidar el parque como un lugar de encuentro, disfrute y convivencia.

La historia del Dique Mauá
La Compañía del Gas de Montevideo comenzó a operar en 1853, cuando instaló su primera usina en la bahía. El rápido crecimiento de la ciudad motivó su traslado a la costa sur, donde en 1867 se inauguró el emblemático edificio, con su torre y reloj de manufactura inglesa que aún mira hacia el mar.
Luego se construyó un dique seco, pensado inicialmente para recibir las barcazas que transportaban el carbón, pero que pronto se convirtió en el primer dique de carena del Río de la Plata. Desde entonces, el conjunto funcionó de forma integrada: el carbón llegaba por el dique, se almacenaba en las carboneras, se procesaba en la usina y el gas se guardaba en los grandes gasómetros que dominaron el paisaje de la rambla sur.
La Compañía del Gas extendió la red de alumbrado por la ciudad y diversificó la producción, al incorporar artefactos domésticos y derivados del carbón como coque, alquitrán o asfalto. El lugar se expandió hacia el este y el oeste, ganando terreno al mar y consolidando un verdadero polo industrial costero.
A mediados del siglo XX, los avances de la electricidad y la escasez internacional de carbón golpearon el modelo productivo. En 1970, tras casi un siglo de operación británica, el Estado uruguayo asumió el servicio público de gas. A fines de la década de 1970, un nuevo sistema basado en nafta liviana volvió obsoleta la antigua infraestructura: las carboneras se abandonaron y la vieja usina fue finalmente clausurada.
En reconocimiento a su valor histórico e industrial, el edificio principal fue declarado Monumento Histórico Nacional, preservando la memoria de un espacio clave para el desarrollo tecnológico, urbano e industrial de Montevideo.
Los datos publicados están extraídos del libro La Compañía de Gas, de Juan Antonio Varese.
Más información puede encontrarse en el sitio web de la Intendencia de Montevideo.
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