Electromovilidad en Uruguay: lecciones aprendidas y desafíos para el futuro

Bajo la consigna ¿Cómo avanzamos hacia una infraestructura de carga segura y madura?, un evento organizado por el MIEM y la GIZ profundizó sobre algunos temas vinculados con la movilidad eléctrica en Uruguay. Este espacio de intercambio técnico y regulatorio se desarrolló en el marco de LATAM Renovables 2026 y reunió a representantes del sector público, la academia y especialistas para abordar tres ejes principales: la Plataforma Nacional de Información de Carga, la seguridad en las baterías de iones de litio y el desarrollo de capacidades para una electromovilidad segura.
Uruguay es referente regional en transición energética, con una matriz eléctrica compuesta casi en su totalidad por fuentes renovables. Hoy el país avanza hacia una segunda etapa: la desfosilización del transporte y otros usos finales de la energía. Para eso, la electromovilidad constituye un pilar estratégico para reducir emisiones, mejorar la calidad del aire e impulsar la innovación. En este proceso, el MIEM ha promovido incentivos, adecuaciones regulatorias y el desarrollo de infraestructura de carga junto a UTE. Como resultado, Uruguay cuenta actualmente con una red de más de 500 puntos de carga públicos para vehículos eléctricos, y tiene la meta de alcanzar los 600 en 2026 y los 1.000 en 2027.
La apertura del evento, realizado el 28 de julio, estuvo a cargo de Agustín González Blanc, gerente del Área de Demanda, Acceso y Eficiencia Energética de la Dirección Nacional de Energía (DNE) del MIEM, y de Daina Neddemeyer, jefa de proyecto de Energy Partnership Uruguay-Alemania, en representación de GIZ.
Durante la jornada, Natalia Casanova, del equipo de Movilidad Eléctrica de la DNE, presentó los avances del Registro Nacional de Puntos de Carga y de la Plataforma Nacional de Información de Carga (PNIC), una herramienta orientada a mejorar la disponibilidad de información, el monitoreo y la interoperabilidad de la infraestructura de recarga en Uruguay.
Por su parte, Erika Teliz, investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República y representante de Faraday Lab, presentó los resultados preliminares del estudio técnico sobre seguridad de baterías de iones de litio, desarrollado por el laboratorio, con foco en los desafíos normativos asociados a las nuevas infraestructuras de movilidad eléctrica y en las oportunidades para la reutilización y el reciclaje seguro de baterías.
Finalmente, Juan Ignacio Jiménez, del equipo de Movilidad Eléctrica de la DNE, presentó las iniciativas impulsadas para el desarrollo de capacidades en electromovilidad, lo que incluye la formación para la respuesta ante emergencias y la actualización de criterios de seguridad, en articulación con instituciones nacionales y con apoyo técnico de Faraday Lab, en el marco del proyecto E-Motion de la cooperación con GIZ.
El intercambio permitió reafirmar que la consolidación de la electromovilidad requiere avanzar de forma coordinada en infraestructura, regulación, conocimiento técnico y formación de capacidades. Estos desafíos serán claves para acompañar el crecimiento del ecosistema de la movilidad eléctrica y continuar fortaleciendo una transición energética sostenible, segura e inclusiva en Uruguay.
