Uruguay y Perú presentaron la nueva etapa de trabajo del Comité Directivo Regional para el ODS 4–Educación 2030

En el encuentro virtual participaron representantes gubernamentales, de la sociedad civil, de organizaciones docentes y estudiantiles, así como de organismos regionales e internacionales vinculados a la educación en América Latina y el Caribe.
La reunión tuvo como objetivo presentar la nueva etapa de trabajo del Comité Directivo Regional, los representantes de la región en el Comité Directivo de Alto Nivel del ODS 4–Educación 2030 (HLSC, por sus siglas en inglés), también denominado Comité Global, y las principales prioridades de la agenda educativa regional y mundial para el período 2026–2027.
Uruguay y Perú ejercen la copresidencia del Comité Directivo Regional para este período, con el acompañamiento técnico de la Oficina Regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe, en su calidad de Secretaría del Comité.
Asimismo, Uruguay y Perú representan a la región en el Comité Global junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), en representación del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC).
El Comité Directivo de Alto Nivel del ODS 4–Educación 2030 constituye el principal mecanismo mundial de coordinación y consulta multiactor para la educación en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El Comité Global es copresidido por el Director General de la UNESCO y un jefe o jefa de Estado o de Gobierno.
Palabras de apertura
El acto de apertura contó con la participación de la directora de la Oficina Regional de la Unesco para América Latina y el Caribe, Esther Kuisch del ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, el viceministro de Gestión Pedagógica del Ministerio de Educación de Perú, Gerber Pérez y de Martía Esther Cuadros.
El ministro Mahía reafirmó la convicción del gobierno de Uruguay respecto al valor de la educación como bien público global y derecho humano fundamental, subrayando que constituye una condición indispensable para el ejercicio de otros derechos y para la construcción de sociedades más justas, integradas y democráticas.
Asimismo, destacó la importancia de espacios de diálogo y cooperación como el Comité Directivo Regional para compartir experiencias, reconocer diversidades y construir respuestas colectivas frente a desafíos comunes, en el marco del compromiso de Uruguay con el multilateralismo y la Agenda 2030, particularmente con el ODS 4.
También reafirmó el compromiso de trabajar de manera articulada con el gobierno de Perú y su Ministerio de Educación, valorando el acompañamiento de la UNESCO, el BID y la CAF como socios estratégicos para el fortalecimiento de la cooperación educativa regional.
Finalmente, señaló la importancia de que las acciones impulsadas por el Comité trasciendan los espacios de reflexión e intercambio y se traduzcan en resultados concretos para la ciudadanía.
La agenda educativa global 2026–2027
Andrea Vignolo, directora de Cooperación Internacional y Proyectos del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, presentó los principales resultados de la primera reunión del Comité Directivo de Alto Nivel del ODS 4–Educación 2030 y la agenda educativa mundial para el período 2026–2027.
Entre los principales resultados de la reunión, se sitúa a la resiliencia de los sistemas educativos como eje central de trabajo para el período 2026–2027.
Para avanzar en este objetivo, el Comité definió tres prioridades estratégicas mutuamente reforzadas:
• el fortalecimiento de la profesión docente;
• el impulso a los aprendizajes fundamentales y al aprendizaje a lo largo de toda la vida;
• la promoción de una transformación digital inclusiva.
El Comité Global reafirmó además que la financiación sostenible de la educación constituye la base de sistemas educativos resilientes y se comprometió a promover mecanismos innovadores de financiamiento y alianzas estratégicas orientadas a reducir la dependencia del financiamiento externo.
Asimismo, se informó que el Grupo de Sherpas del Comité Global aprobó una hoja de ruta de tres años para liderar consultas orientadas a definir la futura agenda educativa posterior a 2030, mediante un proceso inclusivo que involucrará a gobiernos, jóvenes, docentes, sociedad civil y otros actores educativos de todas las regiones.
