Museo Colección García Uriburu

Maldonado, Uruguay

El Museo Colección García Uriburu alberga un acervo singular que da cuenta de un momento clave en la construcción de la identidad artística del Uruguay, a partir de la mirada sensible y comprometida de su fundador.

La institución reúne un conjunto de obras que permiten comprender los procesos creativos y la producción de artistas uruguayos del arte nacional entre fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Origen de la colección

La colección fue conformada por Nicolás García Uriburu, artista, arquitecto y pionero del arte ambiental, reconocido internacionalmente por su compromiso con la relación entre arte y naturaleza. Su acción más emblemática tuvo lugar en el marco de la Bienal de Venecia, cuando intervino los canales de la ciudad tiñéndolos de verde como gesto de denuncia frente a la contaminación ambiental.

Durante su residencia en Uruguay, García Uriburu desarrolló una profunda conexión con el medio local. En Maldonado fue fundador del Grupo BOSQUE, una iniciativa dedicada a la plantación de árboles y a la concientización ecológica en el territorio.

Paralelamente, desplegó una intensa actividad como coleccionista. A lo largo de aproximadamente tres décadas, recorrió talleres, galerías y remates junto a colegas y amigos, reuniendo un conjunto de obras que hoy constituyen el acervo del museo.

Su interés se centró especialmente en los grandes maestros uruguayos, con énfasis en la escultura y la pintura, así como en bocetos, estudios y medallas.

Alcance histórico y valor patrimonial

La colección abarca el período comprendido entre 1880 y 1945, ofreciendo un panorama de los inicios del arte moderno en Uruguay, en diálogo con los modelos académicos europeos predominantes en el proceso de modernización del país.

Este conjunto permite comprender una etapa en la que el arte desempeñó un papel central en la construcción de la identidad nacional. En ese contexto, los monumentos públicos adquirieron un valor simbólico fundamental, impulsados por políticos e intelectuales como herramientas de cohesión social.

Muchas de las obras presentes en el museo especialmente los estudios preparatorios están directamente vinculadas a esos proyectos monumentales que hoy forman parte del paisaje urbano uruguayo.


Institucionalización de la colección

La colección fue instalada en su actual sede en 1998, en el edificio de la antigua Escuela Nº 2 de Maldonado.

En el año 2000, García Uriburu donó el conjunto al Estado uruguayo, formalizando su incorporación al patrimonio público a través del Ministerio de Educación y Cultura.

Posteriormente, en 2002, fue declarada Monumento Histórico Nacional por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, reconociendo su relevancia artística e histórica.

García Uriburu se desempeñó como curador vitalicio de la colección hasta su fallecimiento en 2016.

La colección de artistas uruguayos: la escultura como eje

Uno de los aspectos más destacados del museo es su importante conjunto escultórico. Aproximadamente el 30% del acervo está compuesto por esculturas: 76 piezas de algunos de los artistas más representativos del Uruguay.

Entre ellos se encuentran:

  • José Belloni
  • Luis Pedro Cantú
  • Juan Manuel Ferrari
  • Pablo Mañé
  • Bernabé Michelena
  • Federico Möller de Berg
  • Antonio Pena
  • Edmundo Prati
  • Heber Ramos Paz
  • Guillermo Riva Zucchelli
  • Juan José Severino Pose
  • Federico Soneira Villademoros
  • José Luis Zorrilla de San Martín 

Las obras están realizadas en diversos materiales, como bronce, mármol, piedra y yeso, lo que permite apreciar tanto las etapas finales como los procesos intermedios de producción.

El valor singular de los yesos

Un rasgo distintivo de la colección es el importante conjunto de esculturas en yeso: 35 piezas únicas que representan más del 40% del total escultórico.

Lejos de ser reproducciones, estos yesos son obras originales preparatorias. Funcionan como instancias fundamentales del proceso creativo, en las que el artista experimenta, define proporciones y resuelve aspectos formales antes de la realización definitiva en materiales duraderos.

En muchos casos, estas piezas son antecedentes directos de monumentos públicos. Permiten, por tanto, acceder a una dimensión poco visible del trabajo escultórico: la gestación de la obra.

Un ejemplo destacado es el de José Luis Zorrilla de San Martín, quien realizaba sus modelos a escala reducida generalmente a un tercio del tamaño final para facilitar el estudio detallado de las figuras. Estos modelos preceden a las esculturas monumentales que hoy forman parte del paisaje urbano de Montevideo, como las ubicadas en el entorno del Obelisco.

Un museo para comprender el proceso artístico

El valor de la colección radica no solo en la calidad de sus obras, sino también en su capacidad de revelar los procesos de creación. A través de bocetos, estudios y modelos, el museo permite comprender cómo los artistas uruguayos construyeron imágenes que hoy integran la memoria colectiva.

En este sentido, el Museo Colección García Uriburu se posiciona como un espacio clave para el estudio, la conservación y la difusión del patrimonio artístico nacional, poniendo en primer plano el trabajo de los escultores y pintores que contribuyeron a definir la identidad visual del Uruguay.

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