Dinamismo e innovación

Industria farmacéutica: Olesker destacó su aporte estratégico al desarrollo productivo

El subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker, participó en un encuentro sobre el presente y futuro de la industria farmacéutica en Uruguay. Allí subrayó el dinamismo, la capacidad de innovación y la generación de empleo calificado del sector, así como su papel estratégico en la Política Industrial que elabora el MIEM. Además, destacó la importancia de las políticas públicas y de los instrumentos del Estado para fortalecer el desarrollo, la competitividad y la inserción exportadora de la industria.
El subsecretario del MIEM, Daniel Olesker, expone ante el audiotrio lleno de personas.

El subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker, participó del evento Presente y futuro de la industria farmacéutica en Uruguay y su relación con el sector de la salud. La actividad fue organizada por la Escuela de Negocios de la Universidad ORT, donde se desarrolló el evento, y por el Centro de Investigaciones Económicas (CINVE). Se realizó el 27 de mayo y, además de Olesker, expusieron Sebastián Pérez, asesor económico de la Cámara de Industrias del Uruguay; y Alicia Ferreira, presidenta alterna del Fondo Nacional de Recursos.

En su participación, Olesker analizó algunos datos de la industria farmacéutica, a la que calificó como “un sector que se caracteriza por agregar valor”, ya que, con el 52% en este ítem, ocupa el cuarto lugar dentro de la industria manufacturera uruguaya. Esta última, en su totalidad, alcanza un 31,6% de valor agregado.

El jerarca añadió que la industria farmacéutica tiene una alta participación en el Producto Bruto Interno nacional (0,8%) e industrial (6%). También destacó que se trata de un sector “dinámico”, que en los últimos años creció 22,1%. A la vez, genera aproximadamente 4.600 empleos, con altos niveles de calificación e ingresos y participación paritaria entre hombres y mujeres.

También subrayó que este sector combina vocación por exportar y “preocupación por el mercado interno”; ambos alcanzan proporciones similares. En 2025, las exportaciones llegaron a USD 362.000.000, 13% más que el año anterior.

 

Sector estratégico

El subsecretario Olesker señaló que, desde el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), se considera a la industria farmacéutica como parte “de una visión más integral, estructural y estratégica”, en el marco de la elaboración de la Política Industrial. Esta tiene como objetivo “el desarrollo productivo, con equidad social, diversificación de la matriz productiva y agregado de valor”, afirmó.

Dentro de esa estrategia de desarrollo industrial, la industria farmacéutica se considera “una de las prioridades”, por su dinamismo y su crecimiento sostenido en el tiempo, “basados en pilares que le dan sostenibilidad”, y por su carácter intensivo en conocimiento.

También destacó que es un sector “con fuertes encadenamientos” con otros, como la logística, los servicios especializados o la investigación científica. A esto se suma que ofrece empleo calificado, “con niveles salariales superiores a la media de la economía”.

Olesker también resaltó que la industria farmacéutica innova, integrando, junto al sector académico, investigación y desarrollo de productos y procesos. Esto redunda en un aumento de la productividad. Como ejemplo de esta integración, citó el sector de la biotecnología.

El subsecretario también señaló que la industria farmacéutica constituye un componente central de la estrategia del Sistema Nacional Integrado de Salud, “dado que su desarrollo y su regulación deben garantizar el acceso universal y a precios accesibles a los medicamentos para toda la población”.

 

Herramientas estatales

Olesker afirmó que las transformaciones tecnológicas en el ámbito de la salud, en especial las referidas a la innovación en biotecnología, “requieren un cuidado especial de la política pública”, particularmente la vinculada a la formación de recursos humanos y a las regulaciones sobre su uso y desarrollo.  

“La industria farmacéutica tiene que pensarse como un ecosistema de ciencias de la vida, integrado con la propia biotecnología, los dispositivos médicos y la investigación aplicada en salud”, sostuvo.

Este proceso, afirmó el representante del MIEM en el evento, “requiere consolidar una industria farmacéutica competitiva, con fuerte presencia de las empresas que producen en el país, con inserción exportadora y con demanda de mano de obra calificada”. Aseguró que el Estado cuenta con instrumentos que posibilitan ese desarrollo. Entre ellos se encuentra la promoción de inversiones, que incluye las ciencias de la vida, las compras públicas y la formación y capacitación de recursos.

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