Pasar al contenido principal ¿Qué hacer ahora que no fumo?
- Tené previsto algo para hacer cada vez que tengas el deseo de fumar.
- No te pongas a prueba. Evitá o prepárate para las situaciones de riesgo como estar con fumadores y en las áreas donde fumaba habitualmente.
- Prevé cómo protegerte de encender un cigarrillo “sin querer”. La dependencia se supera, pero un mínimo contacto con la nicotina reinstala rápidamente la necesidad de fumar.
- No te quedes con cigarrillos o vapeador “por si acaso”
- Intentá realizar actividades que te resulten satisfactorias, y evitá las rutinas que estaban asociadas a fumar.
- Buscá apoyo en familiares, amigos o pares que puedan proporcionar motivación y acompañamiento emocional en el proceso.
- Recordá que los síntomas de abstinencia (falta de concentración, cambios de humor, irritabilidad) son temporales y se superan.
- Mantené 3 reglas fundamentales para este proceso: no comprar, no tener, no aceptar si te convidan
- Repasá la importancia de los logros alcanzados y felicitate por ellos. Planificá gratificaciones semanales o mensuales con el dinero ahorrado.
- No fumes ni una sola pitada. Por leve que parezca, eso solo conseguirá aumentar aún más las ganas de fumar y el riesgo de volver fumar nuevamente.
- Realizá más actividad física.
- Es normal que la idea de fumar siga apareciendo, pero recordá que la necesidad física de nicotina disminuirá progresivamente hasta desaparecer por completo entre las 4 y 6 semanas sin fumar/vapear.
- Visualizate como ex fumador
Además de los numerosos beneficios para la salud, la actividad física es un gran aliado en el proceso de dejar de fumar.
- La actividad física regular te ayuda a manejar la ansiedad y reduce el estrés.
- Caminá al menos 30 minutos al día.
- Usá las escaleras en lugar del ascensor.
- Hacé una pausa activa en el trabajo, levantándote de la silla y moviéndote unos minutos.
- Consultá más en la Guía de Actividad Física para la población uruguaya.
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