El Mirador del IIBCE 
Donde anida la vida
Mientras en los laboratorios del instituto investigamos los fenómenos de la vida, una zorzal empolla sus huevos con esmero en el ceibo del centro del patio.

El zorzal es un ave autóctona de nuestro territorio. Tanto machos como hembras tienen el plumaje pardo en el dorso, mientras en su pecho es naranja. En torno al ojo se aprecia un círculo amarillo que los caracteriza. Miden unos 23 cm y se destacan por su canto, melodioso y repetitivo.
Arman su nido en las ramas bajas, con vegetales y barro, donde la hembra deposita tres o cuatro huevos celestes con pintas oscuras.
Cuando Clemente Estable concibió el edificio del instituto alrededor de un patio central, buscaba que el trabajo científico se hiciera en estrecho contacto con la naturaleza.
