De cara al cambio

Son peces anuales, a lo largo de su ciclo de vida se adaptan con eficiencia a cambios extremos de su entorno gracias al desarrollo de diversas estrategias para su supervivencia. En el instituto ya hemos demostrado que esta capacidad de adaptación se relaciona con su plasticidad cerebral y la de su retina, mayor que la observada en otros peces. Ahora nos preguntamos ¿qué capacidad tendrán para reparar su médula espinal luego de una lesión?
Ante esta situación, los animales vertebrados tienen diferentes capacidades de regeneración; los mamíferos, por ejemplo, incluyendo los humanos, no pueden reparar su médula espinal, mientras que la mayoría de los peces sí lo pueden hacer completamente.
Esperamos que los resultados de nuestra investigación sobre la capacidad reparativa de la médula espinal en los Austrolebias charrua contribuyan a comprender estas diferencias y aporten evidencias valiosas que den luz para planificar futuros objetivos terapéuticos.
