Nuevas pistas sobre un mensajero del cerebro vinculado a la depresión

Un equipo del Instituto Clemente Estable investiga el papel de un neuropéptido cerebral, un mensajero químico que produce el cerebro y podría participar en procesos vinculados con la depresión.
Se trata de la hormona concentradora de melanina, conocida como MCH (por sus siglas en inglés), un neuropéptido que participa en la comunicación entre neuronas. Desde hace años, el equipo estudia una hipótesis: un aumento de su actividad en el cerebro podría contribuir a la aparición de conductas relacionadas con síntomas depresivos.
El nuevo trabajo aporta evidencia que respalda esa hipótesis y se centra en la anhedonia, es decir, la disminución de la capacidad de sentir placer, uno de los síntomas característicos de la depresión.
Para investigar este proceso, las científicas observaron la preferencia de ratas por una solución azucarada frente al agua. Los roedores eligen naturalmente la bebida dulce, por lo que una disminución de esa preferencia permite estudiar una conducta relacionada con la anhedonia. Así, el experimento ofrece una forma de investigar procesos asociados con un síntoma específico.
Uno de los principales aportes del trabajo fue la forma de administrar la MCH. En investigaciones anteriores, el equipo había utilizado una única administración mediante inyecciones en regiones específicas del cerebro. En esta oportunidad, empleó la vía intranasal: pequeñas gotas colocadas en la nariz, que permiten que la sustancia llegue al cerebro y facilitan su administración repetida sin recurrir a una cirugía.
La administración de MCH redujo la preferencia por la solución dulce tanto después de una sola administración como tras ocho días de administración repetida. Estos resultados aportan nueva evidencia a favor de la hipótesis que orienta esta línea de investigación.
El equipo comparó, además, qué sucedía en animales estresados frente a no estresados. El estrés redujo por sí solo la preferencia por el agua azucarada, aunque no intensificó el efecto de la MCH. Al extender la administración a quince días, la conducta anhedónica (disminución de la preferencia) dejó de observarse, sin embargo, los análisis mostraron que los niveles del neurotransmisor noradrenalina (otro mensajero químico que participa en la comunicación entre neuronas) habían disminuido.
Dado que alteraciones en este neurotransmisor se han vinculado con los mecanismos biológicos de la depresión, los resultados sugieren que los efectos neuroquímicos pueden perdurar aun cuando ya no se observa el cambio en el comportamiento, lo que abre nuevas preguntas a futuro.
Cada estudio, una nueva pieza
Comprender el papel de la MCH también permite explorar posibles estrategias terapéuticas. Estudios previos han señalado que bloquear su receptor podría tener efectos antidepresivos en modelos animales. Estos antecedentes plantean la posibilidad de investigar el sistema de MCH como un posible blanco para desarrollar nuevas estrategias farmacológicas.
Este trabajo forma parte de un esfuerzo científico acumulado: cada estudio aporta una pieza para comprender mejor los mecanismos que participan en la depresión, una enfermedad de gran impacto social y de origen multifactorial. Investigar estos mecanismos permite construir, paso a paso, el conocimiento necesario para explorar nuevas posibilidades de tratamiento.
La investigación fue realizada por Jessika Urbanavicius, Valentina Perini, Sara Fabius, Gaby Martínez, Florencia Bai y Cecilia Scorza, del Departamento de Neurofarmacología Experimental del Instituto Clemente Estable, y se publicó en Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry.
En las imágenes se ve la región del núcleo locus coeruleus, observada mediante microscopía confocal, que contiene neuronas que sintetizan noradrenalina. En azul se marcan los núcleos y en rojo la señal de rodamina. Se administró MCH conjugada con el fluoróforo rodamina y luego buscamos la señal de rodamina en diferentes regiones del cerebro demostrando que MCH llegaría al cerebro luego de su administración intranasal y que además presenta una amplia distribución desde regiones anteriores a posteriores.
Galería de imágenes

Microscopía confocal del Locus coeruleus: núcleos en azul y MCH conjugada con rodamina en rojo. Descargar imagen : Microscopía confocal del Locus coeruleus: núcleos en azul y MCH conjugada con rodamina en rojo.

