Claves de un nuevo estudio

Nutrición en abejas, un factor clave para su salud y producción

Un nuevo trabajo científico en el que participó la investigadora Karina Antúnez del Departamento de Microbiología del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), analiza el estado actual del conocimiento sobre la nutrición de las abejas melíferas, los principales desafíos que enfrentan y las líneas de investigación necesarias para mejorar su salud y productividad.
Equipo de trabajo en campo

El estudio, publicado en la revista Agrociencia Uruguay, fue realizado en conjunto con Belén Branchiccela del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y Ciro Invernizzi de Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.

Las abejas (Apis mellifera) cumplen un rol fundamental como polinizadoras a nivel global, pero en los últimos años su nutrición se ha vuelto un tema central de investigación. Esto se debe, en gran medida, a los cambios en el uso del suelo, que reducen la diversidad y calidad del polen disponible y afectan directamente la salud de las colonias.

Un equilibrio delicado entre ambiente, nutrición y salud

El trabajo revisa cómo las abejas obtienen y procesan sus nutrientes, principalmente a partir del néctar y el polen, y cómo estos recursos impactan tanto a nivel individual como en la dinámica de toda la colonia.

Uno de los aspectos clave es que la nutrición de las abejas depende fuertemente del ambiente en el que viven. La intensificación agrícola y la expansión de monocultivos limitan la variedad de recursos florales, lo que puede generar estrés nutricional y aumentar la vulnerabilidad frente a enfermedades.

Además, el estudio destaca que la nutrición incide en la supervivencia de las abejas, pero también en su comportamiento, su sistema inmune y la capacidad productiva de las colmenas.

El caso uruguayo: desafíos en sistemas productivos

La investigación también aborda escenarios relevantes para Uruguay, como las plantaciones de Eucalyptus grandis, que si bien pueden ofrecer abundante néctar, el polen disponible no siempre cubre los requerimientos nutricionales de las abejas, lo que puede derivar en colonias debilitadas y mayores niveles de infección por patógenos.

En este contexto, estrategias como la suplementación nutricional pueden ayudar a mitigar estos efectos, aunque los resultados dependen de múltiples factores ambientales y de manejo.

Mirando hacia el futuro

El trabajo identifica la necesidad de profundizar en el conocimiento sobre la calidad nutricional del polen, su interacción con las abejas y el desarrollo de herramientas que permitan evaluar el estado nutricional de las colonias.

Comprender estas complejas interacciones entre abejas, ambiente y prácticas apícolas será clave para avanzar hacia una producción más sostenible y para proteger a estos insectos esenciales para los ecosistemas.

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