Reproducción y supervivencia

En una observación reciente, el encuentro comenzó cuando el macho ingresó a la jaula y se aproximó con cautela a la hembra. Pero la escena cambió rápidamente: lejos de ser una interacción «pacífica», ella lo capturó con sus patas raptoras y comenzó a devorarlo, empezando por las patas raptoras del macho, primero una, luego la otra.
Aun en esas condiciones, el macho —ya sin extremidades anteriores— logró arquear su abdomen y posicionarse para concretar la inserción genital. Mientras la hembra continuaba alimentándose —alcanzando incluso la cabeza—, él mantuvo la cópula. De hecho, tras una primera inserción, desinsertó y volvió a insertarse, aun habiendo perdido ya la cabeza.
Este comportamiento, conocido como canibalismo sexual, no impide necesariamente el éxito reproductivo. En este caso, el acoplamiento se extendió por más de siete horas. Durante la madrugada, el macho permanecía aparentemente inerte, sujeto a la hembra, hasta que finalmente mostró signos de actividad: se movió, se desinsertó y logró desmontar.
Estos eventos ilustran la compleja interacción entre reproducción y supervivencia en las mantis, que aún en condiciones extremas pueden continuar el proceso reproductivo.
En el Departamento de Ecología y Biología Evolutiva del IIBCE investigamos las estrategias reproductivas de esta y otras especies de artrópodos nativos, para comprender los mecanismos que moldean su comportamiento y evolución.
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Mantis en cópula, el macho ya no tiene la cabeza Descargar imagen : Mantis en cópula, el macho ya no tiene la cabeza
