Tiempo de guayabos

En nuestro instituto conviven una gran cantidad de especies vegetales; son más de setenta ejemplares autóctonos y exóticos con importante valor botánico. Algunos fueron plantados por indicaciones precisas de Clemente Estable, para utilizarse en distintas investigaciones.
El guayabo es un arbusto o árbol de poco porte que crece de forma natural en las sierras, desde el norte de Uruguay al sur de Brasil, donde los suelos son poco profundos. Aunque es una de las especies de flora nativa más conocida en nuestro país, comenzó a cultivarse para consumo hace poco tiempo, a diferencia de otros países donde fue introducida, como Australia, Nueva Zelanda, Israel, Azerbaijan, Italia, Colombia y Estados Unidos.
Sus flores destacan por su belleza y son muy atractivas para los pájaros e insectos que también habitan el instituto, se alimentan de sus pétalos y colaboran en la polinización.
En Uruguay el guayabo se utilizaba como planta ornamental, por eso es posible encontrar árboles centenarios que aún dan frutos en antiguos cascos de estancias, incluso en parques, jardines y establecimientos que denotan su protagonismo desde el XIX, entre los frutales cultivados por nuestros antepasados. Se han encontrado guayabos silvestres en los departamentos de Cerro Largo, Lavalleja, Rivera, Tacuarembó y Treinta y Tres.
Quienes quieran probar su fruto deben saber que se come la pulpa, de sabor agridulce, aunque agradable. Es blanca, levemente marfil o rosada y contiene pequeñas semillas que también pueden ser consumidas. ¡Los pétalos también se consumen! Son blanqui-rosados por fuera y rojizos por dentro, y dulces.
