Ministerio de Educación y Cultura

La guitarra de los negros - Ildefonso Pereda Valdés

En la tercera década del siglo XX, Pereda Valdés publica cuatro libros de poemas que se han estimado como los más representativos de su labor poética:


LA GUITARRA DE LOS NEGROS
ILDEFONSO PEREDA VALDÉS (*)


La casa iluminada (1920), El libro de la colegiala (1921), La guitarra de los negros (1926) y Raza negra (1929).
Estos textos se vinculan con movimientos propios de esa época, el vanguardismo (por el juego metafórico y el ritmo) y el nativismo (por los temas autóctonos). Anteriormente, a comienzos del siglo, una tendencia primitivista o negrista de origen fundamentalmente africana se había iniciado por las vanguardias artísticas parisinas. Algunas de las novedades de Europa – sobre todo el creacionismo y el ultraísmo español - aparecieron de un modo moderado y prudente en Los Nuevos (1920-1921), revista fundada por Pereda Valdés junto a Federico Morador. Para 1926, Pereda Valdés pasa a residir un largo período en Buenos Aires, donde se integra al grupo de la revista vanguardista Martín Fierro. En su tercer poemario, Pereda Valdés inicia la temática de la negritud que lo convertirá en uno de los precursores hispanoamericanos de la corriente de “poetas negros de la raza blanca”. Alberto Zum Felde y el propio Pereda Valdés reconocían a Francisco Acuña de Figueroa como un predecesor de la poesía ‘negrista’ en Uruguay. 

La guitarra de los negros fue lanzada por los sellos emblemáticos La Cruz del Sur y Martín Fierro (Montevideo y Buenos Aires respectivamente), con un retrato del autor por Norah Borges, e ilustrada con grabados de la artista argentina María Clemencia López Pombo. Curiosamente, solo los dos primeros poemas abordan directamente el canto de los negros, que permanecerá como sonido de fondo (guitarra, voz y tambor) a lo largo de la obra. En la primera composición, que da nombre al libro (lo que subraya la línea negrista dado que se iba a llamar ‘’La canción bruja’’, otro de los poemas del volumen), los personajes negros aparecen en un contexto campero. Estos versos están dedicados a Pedro Figari. El poeta parte del octosílabo y emplea una controlada métrica libre que, de la mano de una asonancia de vocales abiertas, imprime el justo ritmo de “son” a su lirismo. Con economía de lenguaje introduce metáforas de impacto sensorial: “Dos negros con dos guitarras / tocan y cantan llorando /... / La cuchilla de sus dientes / corta el canto en dos pedazos”. El segundo poema lleva por nombre ‘’Los tambores de los negros’’. Aquí el tema es el candombe, por tanto, se trata de un ambiente urbano: ‘’ ¡Música de la selva en medio de la ciudad! / ¡Alegría de los negros de dientes afilados! ‘’ El registro temático alcanza por igual a los hacedores de la alegría en el campo y la ciudad que son músicos populares y heroicos agricultores sin voz: “Para llenar de vino a las ciudades / trabajan estos hombres sudorosos”. 

Otros temas recorren con sensualidad el libro: la mujer y el canto. Una leve picardía vanguardista asoma en estos tópicos: “senos nidos de las manos / antenas de las caricias” (“Canto a los senos”). Es un libro sincrético en el que el pintoresquismo nativista muestra, una vez más, sus filiaciones ultraístas; el folklore criollo (Pedro Figari mediante) evidencia sus raíces afro, y el color onomatopéyico del candombe rezuma alegría y nostalgia en su “borocotó chás chás”. Otra característica de Pereda Valdés es que no reproduce la voz del negro, no habla por él, lo que lo diferencia no solamente del antecedente local de Acuña de Figueroa sino también de otras poéticas iniciales - y centrales - del negrismo latinoamericano, como los Motivos de son (1930) de Nicolás Guillén. En estos primeros poemas, en que predomina una propuesta estetizante y la perspectiva de un observador externo, es frecuente, de acuerdo con la moda vanguardista internacional, la asociación del negro con lo exótico, primitivo, salvaje o atávico, incluso lo sensual, articulando su representación con la tendencia del nativismo en la que el afrodescendiente aparece como algo folclórico, más propio del pasado colonial que del Uruguay moderno. Otros poemas de La guitarra de los negros lucen de igual modo dedicatorias, a Jorge L. Borges, Julio Supervielle, los hermanos Gervasio y Álvaro Guillot Muñoz, Eladio Dieste y otros. 

Poco tiempo antes de la aparición de La guitarra de los negros, Pereda Valdés ya había reflexionado sobre el papel del negro en el arte, en un artículo Los negros de la revista La Cruz del Sur (02/26). Lo hace, en esos comienzos, desde un interés estético en el que no faltan los estereotipos y prejuicios arquetípicos, sin considerar su condición de sujetos sociales. Los negros parecen ser algo que pertenece o se corresponde mejor con un pasado mítico que con el presente del siglo XX. En 1927 se publica el folleto Cinq poèmes nègres por la editorial La Cruz del Sur que incluye tres poemas nuevos de la misma temática. Pereda Valdés fue editor de Antología de la Poesía Negra Americana (1936) de poemas negristas de varios países latinoamericanos y caribeños (el Uruguay está representado por Pilar E. Barrios y Carlos Cardoso Ferreira, descendientes de portugueses), selección en la que la crítica social se hace presente. El interés creciente de Pereda Valdés por desarrollar en profundidad la vida de la raza negra, se completará con ensayos como El negro rioplatense (1937), Negros esclavos y negros libres (1941) - subvencionado por el gobierno de Alfredo Baldomir - y El negro en el Uruguay. Pasado y presente (1965), entre otros escritos.

 Sus investigaciones con afán etnográfico – que incluían análisis de datos estadísticos y comparaciones con otros países - abarcaron, por ejemplo, las rutas del tráfico de esclavos, el “cruzamiento de razas” y el proceso de pérdida y continuidad de las tradiciones africanas en nuestro suelo, la compra de la libertad por los esclavos, la donación de los amos, y las levas militares. Su conocimiento del universo ‘’afro’’ se nutrió del contacto estrecho que tuvo con estudiosos locales versados en la materia (como los columnistas del periódico La Vanguardia. Órgano defensor de los intereses de la raza negra) y letrados internacionales. Se convertirá así, con el paso del tiempo, en militante de la causa antirracista y mentor de algunos literatos afrouruguayos, sin abandonar totalmente la visión estetizante. 

El Dr. Pereda Valdés fue elegido miembro de número de la Academia Nacional de Letras en 1976. En 1982 se le otorgó el Premio Nacional de Literatura y el Poder Ejecutivo anuló el fallo por razones políticas, aunque invocó otras de orden formal. En 1985, recuperada la democracia, recibió finalmente el premio, con actos de desagravio.  

 

(*) - FUENTES CONSULTADAS: 

- Bojarska, P. (2024) - La construcción poética del mundo afrouruguayo en los poemas negristas de Ildefonso Pereda Valdés de los años 1926-1929, en Los estudios hispánicos ante el reto de las nuevas humanidades. Instituto de Estudios Ibéricos e Iberoamericanos de la Universidad de Varsovia - Museo de la Historia del Movimiento Campesino Polaco.

- Viqueira, R. (04/2018) - La representación de los afrodescendientes en la nación “blanca”: el negrismo de Ildefonso Pereda Valdés y las artes plásticas, en Revista [sic], nº 20. Montevideo: asociación de Profesores de literatura del Uruguay, pp. 105-115.

- Viqueira, R. (2016) - Diálogos y tensiones entre negrismo y negritud: Ildefonso Pereda Valdés y los letrados afrouruguayos de La Vanguardiaen Horizontes críticos sobre afrodescendencia en el Uruguay contemporáneo Primera Jornada Académica sobre Afrodescendencia. Montevideo. Ministerio de Desarrollo Social.

- Gortázar, A. (2012) - ¿De qué color es la literatura (blanca) uruguaya?, en Revista de la Biblioteca Nacional - Año 4, 3a. ép., n° 6-7.

- Borucki, A. (09/2006) - Entre el aporte a la identidad nacional y la reivindicación de las minorías. Apuntes sobre los afrodescendientes y la esclavitud en la historiografía uruguaya, en revista História Unisinos, 10(3), Setembro/Dezembro

- Gortázar, A. (2005) - Miradas cruzadas. La emergencia de los discursos sobre el aporte “afro” en Uruguay (1925–1945), en Estudios sobre la cultura afro-rioplatense. Historia y presente. Tomo 2. Arturo Bentancur et al. (comps.) Montevideo: FHCE, Universidad de la República.

- Rocca, P. (08/2002) - Las orillas del ultraísmo, en revista Hispamérica. Año 31, nº 92, pp. 21-48.

- Nuevo Diccionario de Literatura Uruguaya 2001. Montevideo. Alberto Oreggioni - Ediciones Banda Oriental.

- Diccionario de Literatura Uruguaya Tomo III (1991). Montevideo. Alberto Oreggioni – Arca.