Noticias

Carlos María Herrera (18/12/1875 - 28/03/1914)

Figura relevante, junto a otras, en el surgimiento del modernismo en las artes plásticas del Uruguay.
Carlos María Herrera (18/12/1875 - 28/03/1914)

CARLOS MARÍA HERRERA
(18/12/1875 - 28/03/1914) (*) 

 

Nace hace ciento cincuenta años, en una familia que desde la fundación de Montevideo tendrá larga resonancia en la vida política y cultural del país. Hijo del Dr. Lucas Herrera y Obes y Ana Álvarez y Obes. Julio Herrera y Reissig y Ernesto Herrera eran sus primos hermanos, Manuel Herrera y Obes su abuelo, y Julio Herrera y Obes su tío. No recorre la tradición familiar del doctorado y la política, e inicia sus estudios de pintura y dibujo -de acento academicista- con el artista italiano Pedro Queirolo. Se traslada a Buenos Aires y asiste dos años a las clases de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes -prestigiosa institución de enseñanza y difusión artística, bajo la dirección de Eduardo Sívori- donde estudia un año con Ángel Della Valle y Ernesto de la Cárcova. Entabla amistad con los pintores argentinos Pío Collivadino y Carlos Ripamonte. De esa época es el retrato de José Ellauri. En 1897 obtiene una beca del Estado para perfeccionar sus estudios en Europa. Elige Roma, aunque tuvo como profesores a dos españoles residentes en la península: Salvador Sánchez Barbudo y Mariano Barbazán Lagueruela. En Italia realiza, entre otros, el óleo El labriego. Contrae matrimonio con Manuela Nebel Álvarez. En 1902 gana una nueva beca (proyecto impulsado por Pedro Figari en la Cámara de Diputados), esta vez para España, junto a Pedro Blanes Viale. Estudia en Madrid con Joaquín Sorolla. Allí nacerá un hijo, con su mismo nombre, que será también destacado pintor. Concurre a la exposición del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1903) y obtiene Mención de Honor, y al Salón de Madrid, donde recibe Medalla de Plata. Durante la beca envía a Montevideo obras tales como Maternidad. 

Retorna en 1905. Instala su taller próximo al Parque Capurro, realiza muchos trabajos por encargo y despliega una intensa actividad docente en el recientemente fundado Círculo Fomento de Bellas Artes (única institución en el país dedicada a la enseñanza artística en esa época, germen de la Escuela Nacional de Bellas Artes), del cual fue primer director y al que aportó útiles para la enseñanza. Una demanda educativa para obreros y artesanos determina la formulación del programa «Arte aplicado a la industria» elaborado por Herrera y el arquitecto Alfredo Jones Brown, que se intentó llevar a la práctica en 1908. A nivel pedagógico propone la extinción de los academicismos en la enseñanza de arte para sustituirlos por vía de la observación y análisis del elemento natural. Es decir, el reemplazo de los tradicionales modelos anatómicos de yeso por elementos de la flora y de la fauna autóctonas. Cultiva el género histórico en la última etapa de su vida; Artigas delante de Montevideo (adquirido por el Club Oriental de Buenos Aires), Artigas en la Meseta (de 1911, por encargo directo del gobierno y que se exhibe la noche de la última velada del Centenario de la Batalla de Las Piedras, en el escenario del Teatro Solís), La mañana de Asencio, inspirada en Ismael de Eduardo Acevedo Díaz. Para sus cuadros de episodios históricos habría utilizado la documentación ‘en sitio’ que realiza en Cerro Largo, donde pinta al pastel cabezas de gauchos, campesinos y soldados. 

Su más alto nivel, sin embargo, lo alcanza en el retrato, preferentemente de figuras femeninas e infantiles. Entre sus retratos de hombres se cuentan sus propios autorretratos, el de Alberto Nin Frías (diplomático, hombre de letras, docente), o el del banquero Augusto Hoffmann. Su propia familia le hizo frecuentemente de modelo, aunque también es el retratista de la alta sociedad rioplatense. Herrera utiliza el óleo, pero es especialmente un pastelista. En su obra, la de un gran colorista, sobresale el juego del luminismo. El plafón del Teatro Solís luce una pintura realizada por Herrera y Collivadino. Es jurado internacional en la exposición del Centenario argentino en 1910. Expone en diversas instancias: Galería Moretti-Catelli (1907-1909), Salón Internacional del Círculo de Bellas Artes en el Parque Urbano de Montevideo (1910), entre otras. Participa en la comisión asesora en ocasión del proyecto del monumento ecuestre a Artigas en la Plaza Independencia (1912)La propuesta de Juan Manuel Ferrari – finalmente relegada por la de Ángelo Zanelli - recordaba al Artigas en la meseta de Herrera. Junto con Carlos Federico Sáez, Pedro Blanes Viale, Milo Beretta y otros pertenece al grupo de artistas pioneros en la transición hacia el modernismo en Uruguay. En 1961 la Comisión Nacional de Bellas Artes organiza una muestra retrospectiva, exhibiendo ciento quince obras de su autoría.

Fallece en Montevideo. Muere a la edad de 38 años, próximo a viajar y con un boceto casi listo del Congreso del Año XIII, cuando la Belle Époque que retrató también llegaba a su fin. Hermenegildo Sábat Lleó -futuro director de la Escuela Nacional de Artes y Oficios en sustitución de Pedro Figari- lee unas palabras en su sepelio. En el barrio del Prado una escultura de José Belloni, inaugurada en 1921, recuerda a Herrera. 

 

(*) - FUENTES CONSULTADAS: 

- Sitio web del Museo Nacional de Artes Visuales                                             

- Sitio web de Arte Activo – Artistas visuales del Uruguay

- Sitio web Arte en el Parlamento

- [Letter] 1913 noviembre 11, Carlos M. Herrera [to] Martín Lasala, Comisión Directiva del Círculo de Bellas Artes. International Center for the Arts of the Americas at the Museum of Fine Arts, Houston. (Recuperado del sitio). 

- Pinto, E. (1961). Carlos María Herrera y su obra perdurable. Publicaciones de la Comisión Nacional de Bellas Artes. Montevideo - Uruguay.                                                                                                                                                        

- Herrera Mac Lean, C.A. Exposición Carlos María Herrera, Montevideo, noviembre-diciembre de 1961: Catálogo. Comisión Nacional de Bellas Artes. Ministerio de Instrucción Pública y Previsión Social.

- Argul, J.P. (1975). Proceso de las Artes Plásticas del Uruguay: Desde la época indígena al momento contemporáneo. Montevideo. Barreiro y Ramos S.A.

- Peluffo Linari, G. (1999). Historia de la Pintura Uruguaya. El imaginario nacional regional 1830-1930 de Blanes a Figari. Vol. 1. 2ª. Edición. Montevideo. Ediciones de la Banda Oriental.

- Peluffo Linari, G. (2006). Pedro Figari: Arte e Industria en el Novecientos. Serie Edición Homenaje Volumen 6. Ministerio de Relaciones Exteriores. Escuela de Industrias Gráficas Consejo de Educación Técnico Profesional Universidad del Trabajo del Uruguay. 

- Di Maggio, N. (2013). Artes visuales en Uruguay: diccionario crítico. Montevideo. Zonalibro.