PCI

Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

El Patrimonio Cultural Inmaterial o “patrimonio vivo” se refiere a las prácticas, expresiones, saberes o técnicas transmitidos por las comunidades de generación en generación. Uruguay adhiere a la Convención de la UNESCO de 2003 para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, texto completo en https://es.unesco.org. Al final de esta página, podrá descargar el libro "Saberes compartidos". Publicación sobre el proceso de inventario de patrimonio cultural inmaterial del Uruguay. Esta edición se debe citar de la siguiente manera: Cannella, Leticia y Olga Picún: Saberes compartidos. Proceso de inventario de patrimonio cultural inmaterial del Uruguay, Montevideo: Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, 2019.

Práctica cultural:

Guasquería

foto

Descripción:

Esta artesanía (también denominada soga en Argentina y Chile) se caracteriza por el trabajo en cuero crudo vacuno o caballar.

Presenta técnicas específicas de preparación del cuero, de trenzado y de torneado, entre otras. Su fin, originalmente funcional, es también estético y social. Permite trabajar en las tareas cotidianas del campo, a la vez que engalana el caballo para las festividades. El hecho de que esta artesanía se base en el trabajo en cuero crudo (es decir, el cuero que no ha sido sometido a ningún proceso químico de curtido) hace que las piezas tengan una gran resistencia y durabilidad.

Los guasqueros comparten un origen regional que se remonta a los tiempos de la colonia, en donde españoles e indígenas aportaron a la creación de esta práctica.

La guasquería está asociada a la gran abundancia de ganado que caracterizó a nuestro país a partir de su introducción en el siglo XVIII.

Durante el siglo XXI, diversos factores han afectado esta artesanía, que aún se practica con cambios y readecuaciones a los nuevos contextos del consumo y de la ruralidad en la cultura contemporánea del Uruguay.

Varios investigadores coinciden en distinguir dos etapas en la guasquería. La primera fue en el siglo XVIII, asociada a las vaquerías y estancias cimarronas, con gran abundancia de cuero y trabajos en guasca de los que tenemos poca información. La siguiente etapa se desarrolló en el siglo XIX, asociada a la presencia de la estancia, que le otorgaba estabilidad al trabajador rural, permitiéndole un mayor desarrollo de las técnicas del trabajo de cuero crudo. A su vez, la presencia de jinetes y carretas en las ciudades generaban la necesidad de guasqueros.

Durante gran parte del siglo XX la guasquería ha sufrido los avatares del campo y de la producción ganadera, principalmente. El despoblamiento del medio rural y la desaparición de muchas de las grandes estancias de antaño hizo que los guasqueros se mantuvieran casi exclusivamente en los centros poblados. A su vez, la emigración de los jóvenes a la capital afectó la transmisión del oficio. Asimismo, la presencia de nuevos recursos para el trabajo en la ganadería (transporte de ganado en camiones, tareas rurales realizadas en camioneta u otros vehículos) y la competencia de fibras sintéticas también afectaron la guasquería en nuestro país. (L. Cannella y A. Toscano en L. Cannella y O. Picún 2019, pp 33-34).

Actualmente, la guasquería sigue vigente en diversos ámbitos del trabajo rural y festivo de nuestro país. Uno de los factores claves de esta práctica cultural son los contextos de transmisión del oficio, que se han visto más o menos afectados. En ello han incidido de diferentes maneras los cambios en las prácticas del trabajo rural y la revitalización de las tradiciones gauchas. Asimismo, la percepción de la transmisión del oficio está influenciada por la propia experiencia relacionada al aprendizaje, la edad del artesano, el mayor o menor contacto con otros guasqueros, sus estrategias de comercialización, el acceso del artesano a las redes sociales, el lugar de residencia, etc.

La Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación continúa trabajando con el colectivo de guasqueros distribuido en diversos puntos del país.


Declaratoria:

Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

Resolución N° 569/2022 del Ministerio de Educación y Cultura.

 

 
 

 

Práctica Cultural:

El arte de la payada

foto

Descripción:

El arte de la payada rioplatense se define, esencialmente, por la improvisación del texto que realizan uno, dos o más payadores en contrapunto, proponiendo un desafío entre uno y otro, acompañados por guitarra. 

De acuerdo a los investigadores de esta práctica, que se registra en la región desde el Siglo XVIII, la payada se enmarca en las tradiciones poético-musicales de origen hispano. En el Río de la Plata es especialmente valorado el desafío entre dos payadores acompañados por guitarras.

La improvisación en décima es la más habitual en la región, aunque hay otras variedades que también están presentes. La décima, en poesía, es una estrofa constituida por diez versos octosílabos.

La payada se culmina a media letra, donde los payadores alternan dos versos cada uno, hasta finalizar los diez. Cada payada supone un momento único e irrepetible, no solo por el contexto social en donde se desarrolla, que es dinámico, sino también porque los payadores improvisan sobre un tema acordado, generalmente usando el humor satírico. 

Se presentan vestidos con atuendos gauchescos que rememoran su origen rural, por lo que también se considera este género como una verdadera teatralización de la figura del gaucho, revitalizada en cada presentación.

Por todos estos aspectos, la payada se distingue de cualquier otro género musical y marca su presencia a través de la estrofa improvisada, la indumentaria y el punteo en la guitarra, generalmente de milonga.

La Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación continúa trabajando en acciones de salvaguardia con el colectivo de payadores distribuido en diversos puntos del país.


Declaratoria:

Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

Resolución N°414/2010 del Ministerio de Educación y Cultura.

https://www.impo.com.uy/bases/resoluciones/414-2010

 

 

Práctica Cultural:

Llamadas y candombe

foto

Definición de la práctica:

El toque de "llamada" de los tamboriles afromontevideanos, y las distintas manifestaciones que se cobijan bajo el nombre genérico de candombe.

Descripción:

El candombe constituye una práctica y un espacio sociocultural que surgió y se desarrolló en Montevideo y Buenos Aires.

El candombe es música de tambores, danza, canción y también, durante el Carnaval, espectáculo musical-teatral. 

Se lo considera una práctica de resistencia cultural de los africanos esclavizados que contribuyó a su cohesión e identidad. Su instrumento es el tambor con forma de barril y una sola membrana, tradicionalmente de lonja de animal clavada con tachuelas.

Durante los siglos XX y XXI se presentan variantes relacionadas al diámetro, el rango de frecuencias sonoras (agudo, medio o grave), la función musical dentro de un conjunto conocido como cuerda y, por supuesto, en el toque. Según el diámetro, los tres tambores se denominan, de menor a mayor: chico, repique y piano.  El diálogo musical entre ellos da como resultado una compleja polirritmia.

La "llamada" de los tamboriles afromontevideanos constituye un toque polifónico tradicional hecho con tres a cuatro tamaños de tamboriles  que puede sumar a los ya mencionados el "bajo" o "bombo" que poseen un comportamiento predeterminado ("chico") e improvisativo ("repique") y pueden multiplicarse en varios instrumentos de cada tamaño, llegando a sumar varias decenas de participantes. La marcha de los tamborileros puede ir acompañada por bailarines y por personajes de origen afro (“mama vieja”, “gramillero” y “escobero o escobillero”).

A partir del Decreto Presidencial No. 257 de 2012 se crea la Comisión Interministerial de Apoyo al Tango y Candombe que tiene como cometido la promoción de estas prácticas culturales. Por su parte la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación realiza acciones de monitoreo de la práctica.


Declaratoria:

Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

Resolución N° 414/2010 del Ministerio de Educación y Cultura

https://www.impo.com.uy/bases/resoluciones/414-2010


Enlaces de interés:

Comisión Interministerial de Apoyo al Tango y Candombe

https://tangoycandombe.uy/

 

 

Práctica Cultural:

Tango y Milonga Oriental

foto


Descripción:

El tango ha sido un fenómeno cultural compartido por ambas orillas del Rio de la Plata por más de un siglo.

Su expresión artística se constituye de tres componentes básicos que son la danza, la música y los versos.

A lo largo de su historia, el compás, el tempo, la acentuación, la interpretación, la estructura, la instrumentación, la melodía, la armonía, la dinámica, la emisión del canto, las letras y su sentir, presentan características variables, con elementos en ocasiones muy disímiles, dependiendo del período histórico y del estilo dentro del género musical.

La Milonga es otra expresión identitaria compartida con regiones de países vecinos: una extensa zona de la Argentina rioplatense y, en alguna medida, el estado brasileño de Río Grande do Sul.

Se trata en realidad de varias especies musicales que reciben el mismo nombre, y que van desde una vertiente bailable, movida, que se da hacia fines del siglo XIX y regresa, ya en el XX, en el contexto de las orquestas de tango, y una vertiente generalmente más lenta, cantada (y acompañada en principio por guitarra), que continúa gozando de una notable vigencia en la canción popular compuesta e interpretada en el Uruguay.

Existen, desde el siglo XIX, una milonga uruguaya o "milonga oriental", y una milonga porteña o pampeana, que interactúa en el último medio siglo con la oriental. Existe asimismo una milonga achamarrada.

 

Declaratoria:

Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

Resolución del Ministerio de Educación y Cultura N° 414/2010

https://www.impo.com.uy/bases/resoluciones/414-2010

 

Montevideo Cricket Club

Montevideo Cricket Club

El Montevideo Cricket Club (MVCC), fundado en 1861, constituye el club deportivo más antiguo del país y uno de los primeros de América Latina en mantener su actividad de forma ininterrumpida. Su relevancia histórica radica en haber sido pionero en la introducción y desarrollo de disciplinas como el fútbol, el rugby, el tenis, el hockey y el atletismo, prácticas que hoy forman parte de la identidad cultural del Uruguay. Además, el club fue reconocido internacionalmente como el primer escenario donde se jugó rugby fuera de las Islas Británicas, lo que refuerza su carácter excepcional en la historia deportiva mundial.

Más allá de su trayectoria deportiva, el MVCC se presenta como un espacio de encuentro social y comunitario que ha trascendido generaciones. La institución se distingue por la transmisión de valores como el juego limpio, la solidaridad, el trabajo en equipo y la integración familiar en torno al deporte. Estas prácticas han consolidado un legado que va más allá de lo competitivo, fomentando la cohesión social y la pertenencia comunitaria. Durante su larga historia, las sucesivas mudanzas y transformaciones del club evidencian su capacidad de resiliencia y adaptación, manteniendo siempre vigente su rol formador en la sociedad.

La declaración del MVCC como patrimonio cultural inmaterial reconoce su valor como institución pionera y como espacio vivo de transmisión cultural. El club no solo representa una memoria histórica vinculada al origen del deporte en Uruguay, sino que continúa siendo un ámbito de educación en valores, inclusión y participación comunitaria. Este reconocimiento reafirma la importancia del deporte como práctica cultural y como patrimonio compartido, que contribuye a fortalecer identidades colectivas y a promover la diversidad en los procesos de construcción social del país.

 

Declaratoria: Resolución Ministerial Nº 0126/025

 

 

El Pericón como patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay

 

 

El pericón es una de las expresiones más antiguas y significativas del Uruguay. Nacido a fines del siglo XVIII a partir de las contradanzas europeas, se transformó en una danza colectiva que combina música, poesía y un fuerte sentido comunitario. Es la figura del bastonero, quien guía a los bailarines a través de coreografías que incluyen rondas, cadenas y la formación del pabellón nacional, símbolos que cargan de emoción e identidad compartida a esta danza.

A lo largo de más de dos siglos, el pericón ha habitado distintos escenarios: desde reuniones familiares y fiestas populares hasta escuelas, festivales y ámbitos artísticos. Esta trayectoria lo consolidó como una práctica cultural, que es recreada por docentes, bailarines y comunidades locales. Su transmisión, vinculada a la educación formal y a colectivos de danza popular, ha permitido que se mantenga vigente aunque enfrenta desafíos como la pérdida de espacios espontáneos de práctica y la precariedad laboral de sus portadores.

Hoy, el pericón no solo es un símbolo de la identidad nacional, sino también un espacio abierto a nuevas resignificaciones. Este dinamismo refleja que el patrimonio cultural inmaterial no es algo fijo, sino un proceso colectivo en constante diálogo con la sociedad.

Reconocer al pericón como patrimonio cultural inmaterial del Uruguay implica valorar su capacidad de integrar generaciones, territorios y sensibilidades, fortaleciendo los lazos comunitarios.

 

Declaratoria: Resolución Ministerial Nº 0571/023

 

 

Sistema cultural de la lana

 

La declaración involucra al conjunto de saberes y prácticas interdependientes que caracterizan al sistema cultural de la lana. Refiere a los saberes y prácticas de los productores y trabajadores del campo, de los esquiladores, de las artesanas del teñido, tejido y fieltro, de los industriales y trabajadores de la industria de la lana y de los saberes de artistas plásticos que usan la lana como materia prima. Todos ellos son reconocidos como elementos constitutivos de nuestra identidad cultural y están sometidos en mayor o menor medida a situaciones de riesgo en su continuidad. 


El sistema cultural de la lana tiene un valor histórico e identitario para Uruguay.

La producción ovina ha sido un eje constructor de la identidad nacional que se ha desarrollado tanto en los ámbitos de pequeños como de grandes productores rurales. Asimismo, acompañó nuestra historia nacional generando en su entorno una forma identitaria de vida, trabajo, saberes y costumbres vigentes hasta hoy.

 
El sistema cultural de la lana tiene como base la transmisión de saberes de generación en generación.
A pesar de los procesos de tecnificación y capacitación formal dentro de algunos sectores de la cadena productiva del sistema cultural de la lana, se verificó la importancia de la transmisión familiar y extra familiar (de un trabajador a otro) de saberes. Esto se da tanto en el área de la producción ovina y de la esquila, como en los sectores artesanales (lavado, teñido, tejido, elaboración de fieltro) e industriales. 


El sistema cultural de la lana es un ejemplo de un valor fundamental del PCI: la convivencia de métodos y contenidos educativos.

La comunidad lanera de Uruguay se caracteriza por la transmisión del conocimiento tradicional a través de transmisión oral y la observación directa. A su vez esta comunidad ha encontrado formas de sistematizar e integrar el saber académico a través de sistemas formales de enseñanza que brindan diversas organizaciones, cooperativas, gremiales y otros grupos que conforman una red de conocimientos que se retroalimentan. 


El sistema cultural de la lana contribuye a la sostenibilidad ambiental.

El sistema cultural de la lana se presenta como ambiente conveniente, necesario y económicamente rentable. En esta línea destaca el rubro ovino en uruguay que cuenta con información y metodología científica-tecnológica para trabajar con indicadores relacionados con: el ciclo de vida de las emisiones de efecto invernadero, con el aporte de carbono del suelo a través de las pasturas naturales, con la diversidad de los agroecosistemas naturales, con prácticas de bienestar animal en la producción, con procesos vitales de ecosistemas y su composición.  A su vez, el sistema cultural de la lana desarrolla prácticas que contemplan la inclusión social de diversos sectores de la población rural y urbana.

                                                     

El sistema cultural de lana integra el trabajo desde una perspectiva de género.

Dentro del universo de la lana encontramos el trabajo de la mujer en todos los sectores de la cadena productiva. Mujeres productoras, trabajadoras rurales, empresarias y trabajadoras industriales, artesanas, diseñadoras y artistas son portadoras fundamentales dentro de esta cadena y  fueron protagonistas del proceso de inventario y declaración.

El sistema cultural de la lana incluye expresiones artísticas propias.

En Uruguay el arte textil se inicia en el siglo XX y desde mediados de la década del sesenta mantiene una constante presencia, con períodos de auge y otros de mayor latencia (pero nunca ausencia). El arte y las artesanías elaboradas a partir de la lana, especialmente las  tejidas y los fieltros, por sus características representan un modo de producir ecológico y sustentable, conservan saberes de técnicas tradicionales propias de los inmigrantes europeos y afirman raíces, aportando identidad local, con historia. El arte en lana es un vehículo de sensibilización de públicos no vinculados directamente al sistema cultural de la lana a la vez que promueve su calidad como materia prima sustentable. 

 

Descargas

Etiquetas