Diabetes
¿Qué es?
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia).
Se produce cuando el organismo no genera suficiente insulina o no puede utilizarla adecuadamente.
Existen tres tipos principales:
- Diabetes tipo 1
- Diabetes tipo 2
- Diabetes gestacional
La diabetes tipo 2 es la más frecuente y representa más del 95 % de los casos.
En Uruguay, se estima que el 7,6 % de las personas adultas entre 25 y 64 años viven con diabetes.
Prevención
Diabetes tipo 2
La diabetes tipo 2 puede prevenirse o retrasarse adoptando un estilo de vida saludable.
Algunas medidas clave son:
- Alcanzar y mantener un peso corporal saludable
- Realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física moderada
- Reducir el tiempo sedentario
- Mantener una alimentación saludable, rica en vegetales, cereales integrales y legumbres, y baja en azúcares, sodio y grasas
- No fumar
- Evitar el consumo de alcohol
Factores como el exceso de peso, la inactividad física y los patrones alimentarios de bajo valor nutricional aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Respecto a la actividad física, se recomienda seguir las pautas establecidas por la Organización Mundial de la Salud según la edad. Puede consultarse la guía del MSP.
Guías y recomendaciones para la actividad física y salud según la edad
Diabetes tipo 1
No se puede prevenir. Sin embargo, es posible prevenir sus complicaciones mediante un diagnóstico precoz, tratamiento oportuno y seguimiento adecuado.
Diabetes gestacional
Su riesgo puede reducirse mediante controles prenatales regulares, alimentación saludable y actividad física adecuada al embarazo. En caso de embarazo planificado, se recomienda procurar un estado nutricional adecuado en la etapa preconcepcional y controlar el aumento de peso durante la gestación.
Síntomas
La diabetes puede no presentar síntomas en sus etapas iniciales, por lo que el control anual es fundamental para detectarla a tiempo.
Cuando aparecen, algunos síntomas pueden ser:
- Sensación de mucha sed
- Necesidad de orinar con mayor frecuencia
- Visión borrosa
- Cansancio
- Apetito aumentado
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Infecciones urinarias, respiratorias o cutáneas a repetición
- Heridas que tardan en cicatrizar
- Adormecimiento de pies y manos
Tratamiento
El control adecuado de la diabetes es clave para prevenir complicaciones.
Cuando la diabetes no está bien controlada, puede provocar:
- Enfermedades cardiovasculares
- Daño en los riñones
- Pérdida de visión
- Afectar la sensibilidad de manos y pies, entre otros problemas de salud
El seguimiento médico regular y los controles periódicos forman parte del abordaje integral de la enfermedad.
Tratamiento no farmacológico
Este incluye:
- Alimentación adecuada
- Actividad física regular
- Cuidado de la salud mental
- Sueño saludable
- Cesación de tabaco
Alimentación
La alimentación es uno de los pilares fundamentales del tratamiento.
Sus objetivos son:
- Mantener o alcanzar un adecuado estado nutricional
- Lograr un buen control metabólico (glucemia, perfil lipídico y presión arterial)
- Prevenir complicaciones
En personas con sobrepeso u obesidad, una pérdida de peso moderada (5 % a 7 %) puede aportar beneficios, especialmente en etapas tempranas.
Se recomienda una alimentación equilibrada, con predominio de vegetales, frutas, lácteos, cereales integrales y leguminosas, favoreciendo el consumo de fibra.
Debe evitarse el consumo de azúcares refinados y controlar grasas saturadas y sodio.
Se aconseja priorizar grasas de buena calidad, como las presentes en pescados grasos, aceites vegetales y frutos secos, y reducir el consumo de grasas saturadas.
El plan de alimentación debe ser individualizado y elaborado por un/a Licenciado/a en Nutrición, considerando las necesidades, hábitos y contexto de cada persona.
Se recomienda evitar el consumo de alcohol, ya que altera la glicemia e interfiere con la medicación. La evidencia científica indica que no existe una dosis segura ni beneficios comprobados de su consumo en personas con diabetes.
Actividad física
En niños y adolescentes, las recomendaciones de actividad física son las mismas que para la población general.
En adultos, se recomienda realizar 150 minutos o más de actividad física moderada o vigorosa por semana. A diferencia de la población general, se sugiere que la actividad sea diaria o al menos tres días por semana. La frecuencia semanal y la duración de cada sesión son aspectos importantes a considerar.
Se recomienda además realizar ejercicios de estiramiento de los principales grupos musculares dos a tres veces por semana, como yoga o tai chi.
Tratamiento farmacológico
Los medicamentos forman parte del tratamiento. Se utilizan para mejorar el control de la glucosa, reducir síntomas y prevenir complicaciones a corto y largo plazo.
El tratamiento farmacológico es individualizado y depende del tipo de diabetes, la edad, las comorbilidades, el riesgo cardiovascular, las preferencias y el contexto de cada persona.
Existen diferentes opciones farmacológicas, que incluyen medicamentos orales e inyectables.
La Insulina:
- Es indispensable en personas con diabetes tipo 1.
- En personas con diabetes tipo 2 puede ser necesaria en determinados momentos o etapas de la enfermedad.
- En diabetes gestacional puede indicarse cuando no se logra un adecuado control metabólico.
